“Creo que el hombre también es hijo de la lucha, y las dificultades, los problemas, lo van labrando, como un tomo que labra un pedazo de material, más bien en este caso de materia y de espíritu, que puede ser un hombre”.

“Yo creo que tocios los mártires de la Iglesia lo fueron seguramente por un sentimiento de lealtad, por algo en lo que creían firmemente. Puede haberlos ayudado, desde luego, la idea de otra vida en que su acción sería premiada, pero no creo que fuera el móvil fundamental. En general, la gente que hace algo por temor teme más al fuego, teme al martirio, teme a la tortura, no se atreve a desafiarlos. Las personas que se preocupan por obtener bienes materiales, placeres, premios, tratan de preservar la vida y no la sacrifican. Yo creo que los mártires que tuvo la Iglesia a lo largo de su historia, tienen que haber sido movidos por algo más inspirador que el temor o el castigo. Entender eso es mucho más fácil para cualquiera de nosotros”.

"El peligro mayor que hoy se cierne sobre la tierra deriva del poder destructivo del armamento moderno que podría socavar la paz del planeta y hacer imposible la vida humana sobre la superficie terrestre".

"Constituye un esfuerzo sobrehumano dirigir cualquier pueblo en tiempos de crisis. Sin ellos, los cambios serían imposibles. En una reunión como esta, en la que se congregan más de mil representantes escogidos por el propio pueblo revolucionario, que en ellos delegó su autoridad, significa para todos el honor más grande que han recibido en la vida, a este se suma el privilegio de ser revolucionario que es fruto de nuestra propia conciencia".

“Les hemos garantizado la educación a todos los niños del país, la asistencia médica, la seguridad social, aun en medio de la guerra económica (…) sin embargo, no hemos cerrado una sola escuela, un solo hospital, un solo policlínico; no hemos cerrado un solo círculo infantil, un solo hogar de ancianos. ¿Cómo lo hemos hecho? Con grandes sacrificios y repartiendo lo que tenemos entre todos, queriendo multiplicar los peces y los panes con nuestro esfuerzo y con nuestro trabajo”.

 

"(...) el primer derecho humano es el derecho a pensar, el derecho a creer, el derecho a vivir, el derecho a saber, el derecho a conocer la dignidad, el derecho a ser tratado como los demás seres humanos, el derecho a ser independiente, el derecho a la soberanía como pueblo, el derecho a la dignidad como hombre".