Muchas veces el hombre arriesga su vida un día, arriesga su vida en una batalla, y lo llaman héroe.  El obrero que durante 40 años ha trabajado en esas condiciones ha estado arriesgando su vida prácticamente todos los años, todos los meses, todos los días, durante 40 años.  Y esa es la historia del obrero, ese es el porqué la clase obrera es vanguardia de la sociedad, ese es el porqué la clase obrera está llamada a escribir la historia revolucionaria de los tiempos contemporáneos.
Los hombres de este país son formidables.  Lo hemos visto por todas partes.  Este es un pueblo formidable.  Y lo vemos dondequiera que llegamos, y lo vemos aquí en Sergio, en los dirigentes, en Armando, en el otro, en los ingenieros, en los operadores de los equipos, en todos.  Realmente a mí me gusta mucho, yo lo veo todo muy bien, si siguen la línea de responsabilidad, de preocupación, de toma de conciencia que tienen en este momento.  Lo veo muy bien.  Y creemos que ustedes tienen grandes perspectivas de éxito.  Y de todo corazón, queridos amigos,...
Es la primera vez que una delegación de Cuba, la representación de nuestro pueblo, se encuentra con este pueblo de Magallanes. Pero hay algo más que eso:  cada encuentro tiene lugar no sólo entre dos pueblos hermanos, sino también entre dos pueblos revolucionarios. ¡Es el encuentro de la Revolución cubana con la Revolución chilena en las tierras de Magallanes! ¡Es el encuentro de los dos extremos de nuestra inmensa patria latinoamericana! ¡Es el abrazo de dos símbolos!  ¡Y cómo es de elocuente el hecho de que podamos comprendernos y comunicarnos tan fácilmente a través de tan...
Y nosotros hemos vivido la experiencia de una historia revolucionaria, y podemos decir que los sentimientos nobles, la capacidad de sensibilidad de nuestro pueblo, la bondad que siempre hay en el pueblo, es algo que ha constituido para los revolucionarios siempre un estímulo en su vida.  Nosotros hemos visto siempre en el pueblo —en nuestro pueblo y en los demás pueblos— tanta nobleza y tanta bondad, que es precisamente el pueblo, son precisamente las masas las que engendran en los revolucionarios los sentimientos nobles y bondadosos.
Lo que nosotros les podemos decir a los obreros chilenos es lo mismo que les decimos a los obreros cubanos:  ¡La Revolución es hija de la clase obrera!  ¡Cuidar la Revolución, fortalecerla, hacerla avanzar!  Porque los obreros no solo son el pilar de la economía, los obreros no solo son el pilar de la producción, los obreros no solo son la vanguardia, llamados a velar por este proceso, a apoyarlo económicamente, a aportarle los sacrificios que sean necesarios.  ¡Son los llamados a dirigir ese proceso y los llamados a defenderlo con su vigor y con su fuerza en cualquier...
Nuestra patria conoció 50 años de abusos, de atropellos, de crímenes, de injusticias de todo tipo.  Y se mantenía aquel sistema a base del crimen, sencillamente del crimen y de la corrupción.  Y los políticos estaban por entero al servicio de los monopolios, corrompidos, millonarios, saqueaban al país de cabo a rabo. Es decir que los imperialistas no solo saqueaban a la nación, sino que con algunas migajas, de lo poco que quedaba, de eso todavía mantenían toda una plaga de politiqueros, de funcionarios corrompidos que estaban por entero a su servicio. Esa era la situación de nuestra...
Y por eso nosotros, como revolucionarios y hablando en términos amplios, hemos expuesto un concepto revolucionario, un concepto de estrategia revolucionaria válido para nuestro pueblo y válido para cualquier pueblo:  la necesidad de estrechar filas, la necesidad de unir, la necesidad de coordinar, la necesidad de que todos los revolucionarios arriben a estrategias comunes de lucha.
De manera que la Revolución produce, en primer lugar, una gran dignificación del ser humano.  Y esa es una de las cosas.  Por eso a veces se reúnen los campesinos y uno les pregunta:  ¿qué es lo que más a ustedes les ha gustado?  Bueno, hay escuelas hechas, hay hospitales hechos, hay grandes mejoras y sin embargo, una de las cosas que dice la mayor parte es que "ahora nos sentimos iguales, es que ahora nos sentimos que nos consideran, es que ahora nos sentimos personas".
Es realmente la primera vez en nuestra vida que veíamos el monumento de alguien que habíamos conocido en vida.
Vamos a hacer un pequeño esfuerzo en aras de la posibilidad de que se facilite el contacto.  Les voy a rogar a todos, de ser posible —y creo que es posible que puedan—, en este momento plegar las banderas.  Ya se están plegando.  Muchas gracias.  Para ayudar un poco a este acto, a este acto realmente concurrido.  Me parece un acto muy concurrido.  ¡Ojalá el sol no los agote y ojalá yo no los aburra!  (EXCLAMACIONES DE:  "¡No!" )
La revolución les ofrece a las mujeres un papel humano:  les ofrece todas las posibilidades a su talento, todas las posibilidades a su energía, a su entusiasmo, a su espíritu, a sus más nobles sentimientos.  La revolución dignifica a las mujeres, la revolución les da un verdadero trato humano a las mujeres.  La revolución, que trabaja para el futuro, trabaja para los hijos, trabaja para los jóvenes, trabaja para un porvenir digno, para un porvenir más feliz.
Cuando el doctor Quintana nos daba la bienvenida y nos decía que se alegraba mucho de tenernos aquí —eso fue cuando pasábamos por el vestíbulo—, le decía:  Pero realmente para mí implica un serio compromiso.  Porque en medio de la vorágine que he vivido en estos días, yo no he tenido ni un minuto para preparar y organizar de alguna manera las ideas y los argumentos para exponerlos aquí, o, en dos palabras, para darles alguna profundidad a los planteamientos que pudieran hacerse en esta institución.