Jóvenes de todo el mundo: les expresamos nuestro infinito reconocimiento por este hermoso y solidario gesto de celebrar el Festival en nuestra patria. Nunca habíamos recibido un estimulo tan alto. Nos hemos esmerado por estar a la altura de tan inmenso honor. Si hemos sido deficientes, rogamos nos excusen, pues nunca se hizo algo con tanto amor y dedicación como el esfuerzo desplegado por nuestro pueblo para recibirlos dignamente a ustedes. No debemos ser nosotros mismos quienes juzguemos la calidad de este Festival celebrado en nuestro país. Ustedes son los que más apropiadamente pueden...
Educación formal y lucha contra el fraude, deben acompañar indefinidamente el desarrollo cualitativo de nuestra educación. Lo más limpio, lo más puro, lo más honesto debe ser el estudiante, porque ellos serán los trabajadores de mañana; ellos son llamados a desarrollar, hasta su máxima perfección, la sociedad socialista y avanzar resueltamente por los caminos del comunismo. Y donde hay fraude, hay engaño; donde hay fraude, hay daño al país, hay daño al pueblo, hay daño a la Revolución, hay daño a la patria.
El internacionalismo revolucionario es una ley de nuestra lucha. Aislados no podremos triunfar. Las grandes ayudas o la más simple de las rebeldías populares nos fortalecen a todos, pues son la expresión de una humanidad nueva, que pugna por una sociedad más justa. (...) Somos infinitamente más poderosos que el imperialismo y sus servidores, porque somos portadores del progreso social y abanderados de la justicia. La historia está de nuestra parte, nuestras ideas científicas y justas son invencibles.
Los obreros, los trabajadores y el movimiento sindical tienen dos tareas, dos tareas: primero, su primer deber, el primer deber de los trabajadores en la Revolución es construir el socialismo, ¡ese es su primer deber!, y en pro de todo lo que contribuya a la construcción del socialismo, porque es su socialismo, su sociedad, su riqueza no es de nadie; es su riqueza, del país, del trabajador.  
Nos reunimos en este sencillo, pero importante acto, para conmemorar el Día del Constructor, y lo hacemos junto a una importante obra que simboliza las que en diversos sitios del país se han terminado en este año. Y lo hacemos en una provincia y en una ciudad que, junto a esta, inaugura hoy diversas obras.
Ya se firmó todo, ¿no?   Decía, que quiero que me excusen por no hacer un discurso formal, protocolar, para terminar esta reunión. Solo quiero decirles que estamos conscientes todos, de que hemos trabajado duro, tesoneramente, para alcanzar estos resultados. Y estamos conscientes también, de que no era tarea fácil. Y nosotros sabemos perfectamente bien, que ustedes han tenido que enfrentar incomprensiones, incluso riesgos.  
Al pueblo cubano, a su histórica, difícil y solitaria contienda por la emancipación en el siglo pasado; a sus heroicas y hermosas tradiciones combativas, a su indoblegable voluntad de lucha, pertenece un mérito que no es posible disminuir ni subestimar. Sin ideas y concepciones claras no es posible la revolución aun cuando existan las condiciones objetivas. Mas sin lucha enérgica, firme, decidida, e inteligente, a lo que puede añadirse una enorme dosis de audacia, no hay revolución posible.
Los imperialistas yankis que eran maestros de la simulación y de la hipocresía —digo que eran, porque ahora tienen a otros que son más que ellos—, empezaron a dar el grito en el cielo, puesto que, desde luego, por las relaciones entre China, el acercamiento entre China y Estados Unidos estaban ambos regímenes interesados en cercar a Viet Nam. El gobierno de Estados Unidos que hablaba de derechos humanos, y hasta en el Senado de Estados Unidos se llegó a proponer una intervención internacional para poner fin al genocidio que estaba teniendo lugar en Kampuchea. Incluso, salió infinidad de veces...
Yo debía haber sospechado que ustedes me iban a hacer una trampa (RISAS). Claro, ese es el mal ejemplo, porque ya en días pasados habló Jaime y yo asistí al acto, y entonces esa vez ya ustedes saben lo que pasó: que Manolo Ortega me anunció, y yo he tenido que hablar. Y eso no se puede estar haciendo todos los días; yo le aseguré al compañero Machadito, cuando nos pusimos de acuerdo para venir al acto, que él iba a pronunciar el discurso, y él tiene un discurso hecho. ¿Qué voy a hacer yo con el discurso de Machadito? Es de él, no es mío (EXCLAMACIONES DE: "Los dos"). Bueno, él no quiere. Yo...
Teníamos que escoger un nombre para el hospital. Y creo que se ha escogido el mejor nombre, porque es el nombre de un médico ya fallecido, que fue una eminencia en su especialidad; pero no solo eso, sino un hombre de grandes cualidades, de gran historia revolucionaria, que fue compañero de Mella y de Villena; una eminencia en la especialidad de la lucha contra la tuberculosis. Un hombre de gran prestigio intelectual, de gran calidad científica, revolucionaria y humana, que falleció en años recientes, que pudo ver el triunfo de la Revolución y el triunfo de la causa por la cual había luchado...
Bulgaria es un país que tiene una superficie más o menos aproximada a la de Cuba, similar a la de Cuba, una población más o menos similar a la de Cuba, un país que como Cuba dependía fundamentalmente de la agricultura antes de la Revolución, un país que se ha desarrollado aceleradamente, un país que se ha industrializado y por eso muchas veces nuestros compañeros, nuestro Partido, cuando tienen que analizar algunas situaciones, cuando tienen que aplicar algunas experiencias y tratan de recoger la experiencia universal, tienen en cuenta, muy en cuenta para todo, la experiencia de los hermanos...
No es que yo sea un hombre demasiado previsor, pero conociendo la proverbial costumbre del Presidente de hacer discursos breves, precisos y conceptuosos, y tomando en cuenta también —a fuer de querer ser honrado— la fama justificada o no de que a veces me extiendo en los discursos (APLAUSOS), preferí traer estas palabras por escrito para garantizar la brevedad (RISAS) y si es posible la precisión.