Nuestros niños se educan también en un gran sentimiento patriótico. La Revolución nos ha traído muchas cosas, esa es precisamente la obra de la Revolución, pero hay que defender la Revolución. Como ustedes saben, la Revolución tiene enemigos. ¿Cuál es el enemigo fundamental de la Revolución? (Le responden: "Los yankis"). Los yankis, el imperialismo yanki. Por eso los pioneros tienen también que ir a los Círculos de Interés de las Fuerzas Armadas, por eso los pioneros tienen que interesarse por las armas, por la preparación militar; tienen que prepararse muchos pioneros para ingresar en el...
Quise escribir estas palabras para impedir que la emoción de la fecha, el calor de la tarde, la dimensión del acto y el esfuerzo de la improvisación, restasen precisión a los conceptos y equilibrio a los pronunciamientos.
La naturaleza ha querido ser generosa con nosotros hoy, y nos ha liberado del sol siempre caliente de la provincia de Santiago de Cuba.
Esos hombres a quienes enterraremos esta tarde lucharon por nosotros y por el mundo. Pueden parecer cadáveres. En cadáveres quiere convertir Reagan a todo nuestro pueblo, hombres, mujeres, ancianos y niños; en cadáveres quiere convertir a la humanidad entera. ¡Pero los pueblos lucharán por preservar su independencia y su vida; lucharán para evitar que el mundo sea convertido en un inmenso cementerio; lucharán y pagarán el precio que sea necesario para que la humanidad sobreviva!
Hace 25 años nos reunimos en este mismo parque, casi a la misma hora, para hablar por primera vez al pueblo desde este mismo balcón. No será inútil recordar, por su permanente vigencia, por su valor moral y por su carácter histórico, algunas palabras pronunciadas aquella noche en que los trascendentales acontecimientos del momento exigían considerable atención, pero en que se expresaba también, de modo categórico y definitivo, lo que sería la línea fundamental de nuestra conducta revolucionaria.
Nos impresionaron las decenas de hombres y mujeres que han desfilado por este Congreso con sus pechos llenos de medallas, legítimamente ganadas, y que constituyen expresión de proezas laborales, que los califica como obreros dignos de una olimpiada del trabajo.
Con las misiones internacionalistas ocurre lo siguiente: nosotros estamos prestando la colaboración médica en países del Tercer Mundo, tienen necesidades muy apremiantes, tienen priorizadas las necesidades médicas y nos plantean siempre ayuda en el campo de la medicina, no la plantean en el campo de la estomatología.
En estas tierras de Granma, donde comenzaron nuestras luchas por la independencia y donde se iniciara la última guerra liberadora de nuestra patria, conmemoramos hoy el 25 aniversario de la Ley de Reforma Agraria, el 23 aniversario de la ANAP, y el Día del Campesino (APLAUSOS).
No somos ricos, no somos todavía un país que en el orden económico e industrial nos podamos llamar desarrollado, según los índices de lo que se requiere para considerarse un país ya industrializado, aunque sí nos hemos desarrollado mucho en el orden social, en el orden político y en el orden cultural. En el orden social estamos por encima de los países capitalistas desarrollados , no todavía en el orden industrial, ¡lo seremos!, pero hemos demostrado lo que puede hacerse sin muchas riquezas.
Fue destacada la participación de Cienfuegos en nuestras luchas de 1895; por estas tierras cruzaron las fuerzas invasoras de Antonio Maceo y Máximo Gómez, y en estas tierras, con participación de cienfuegueros, libraron una de las más brillantes y famosas batallas de nuestro Ejército Libe
¿Qué factores han influido en estos resultados? Creo que esto es importante, porque el problema que tienen los organismos de la salud, la UNICEF y los demás organismos, es que saben ya perfectamente —como decía el señor Grant— cómo se combate una enfermedad, las técnicas conocidas, las vacunas, hasta lo que él explicaba, la forma de hidratar directamente en la casa, por vía oral, a un niño, el problema es cómo se puede aplicar eso. Yo, naturalmente, no voy a inmiscuirme en cosas políticas en este Congreso, y no voy a inmiscuirme porque realmente no debo hacerlo.
A nosotros, por otras razones, nos han afectado mucho menos. Claro que nos afecta el precio de un buldócer de 180, 200 ó 300 caballos, o de algunos equipos de transporte, maquinarias, etcétera, pero por las relaciones nuestras con el campo socialista, y esencialmente por las relaciones nuestras con la Unión Soviética y el tipo de intercambio que tenemos con ella, pudimos soportar mejor esta catástrofe que todos estos factores, incluido el precio del combustible, significaron para los países del Tercer Mundo. Todos los países tienen que encarar hacia el futuro el problema de la energía,...