Discursos
La educación debe hacer un esfuerzo de calidad y debe trazarse las ideas, el esquema a largo plazo, como se ha hecho ya, por ejemplo, con la medicina; se sabe los médicos que vamos a tener, dónde van a estar, en qué se van a emplear, las especialidades todas tienen ya su programa de desarrollo, lo más importante.
Primeramente me parece que en esta reunión de la Asamblea Nacional se han tomado acuerdos importantes, ¡bastante importantes! Me parece que la Ley de la Vivienda es realmente histórica. Es mucho más amplia que las primeras leyes que hizo la Revolución: la rebaja de alquileres y después la reforma urbana. En aquella ocasión la Revolución hizo leyes a costa de los casatenientes; en esta ocasión la Revolución hace una ley a costa de los propios bienes del Estado, sin que por eso nos vayamos a arruinar.En realidad nunca nuestro Estado socialista ha visto el problema de la vivienda como una fuente...
Y lo que entraña en tantos terrenos, en el cambio de la actividad de la mujer, en el respeto y la consideración de que goza en nuestra sociedad, en la dignificación de la mujer en nuestro país, cuando han quedado atrás conceptos, y han quedado atrás marginaciones, y han quedado atrás actividades impúdicas, indecorosas, en que la sociedad capitalista en nuestro país daba empleo o una forma de ganarse la vida a la mujer.
Pongo el ejemplo de Cuba. En Cuba no fue solo el cambio social lo que hizo posible la obra de la Revolución —que ustedes han conocido en parte—, la posibilidad de haber escolarizado a todos los niños de este país, la posibilidad de haber liquidado el desempleo, la posibilidad de llevar la salud a todos los trabajadores, a todas las familias del país, la posibilidad de llevar la seguridad social a todos los habitantes del país, la posibilidad de desarrollarnos, además de todo lo que tenemos que gastar en defendernos, que ustedes deben imaginar que es mucho por el vecino que tenemos en las...
Muchas cosas se pudieran decir un día como hoy, ¡muchas! Es imposible, por supuesto, decirlas todas; pero, al menos, se me ocurre remontarme un poco a los primeros años de la Revolución, recordar de dónde partimos, cómo empezamos, qué teníamos entonces. Y para señalar algunos aspectos o rasgos más característicos, diré que, por ejemplo, teníamos un 22,3% de analfabetos entre las edades de 10 y 49 años, si es que aquella cifra y aquellas estadísticas fueran confiables.
Nosotros sabemos que ningún bloqueo puede impedir nada, y por eso cito el ejemplo de Cuba. Otros países tendrían más apoyo. A Cuba no se le apoyó, porque empezaron por repartir nuestros mercados, y éramos muy malos, esa cosa terrible, un país socialista, esa cosa infernal, cómo es eso, hay que condenar al infierno a toda esa gente rápidamente, liquidarlos; como ahora quieren liquidar a los nicaragüenses, y quieren liquidar a cualquier país revolucionario, la clásica receta imperialista. Pero no pueden hacer nada, de eso estoy convencido.
Nosotros no estamos ahora promoviendo o planteando cambios sociales revolucionarios como objetivo inmediato, no estamos planteando eso; con estas ideas, con estas tesis, estamos planteando más bien un movimiento de liberación nacional, una lucha por la independencia, porque, entre otras cosas, hemos perdido la independencia, eso no existe, es una broma la independencia de los países de América Latina y el Caribe en la realidad objetiva de los hechos.
Este 26 de Julio cobra un significado especial por muchas razones, entre otras, por nuestros vecinos indeseables que tenemos en las proximidades de esta ciudad (EXCLAMACIONES DE: "¡Cuba sí, yankis no!" y "¡Fidel, seguro, a los yankis dales duro!"); pero cobra mayor significación todavía por el hecho extraordinario de que nos acompañen en este acto más de 200 delegados de la Conferencia Sindical, celebrada en La Habana hace unos días (APLAUSOS y EXCLAMACIONES DE: "¡Fidel, escucha, Fidel, escucha: aquí los caribeños, el 23 de octubre, estaremos en la lucha, estaremos en la lucha!"), y por la...
Lo que necesitamos es esa conciencia. Ninguna iglesia salió de un documento. La independencia de los pueblos de América Latina no salió tampoco de un documento, sino que en una hora determinada, en un momento determinado, las iglesias, los grandes movimientos espirituales y políticos surgieron de una crisis espiritual o política y de una conciencia. Ahora estamos en medio de la crisis y hemos adquirido una conciencia. Estoy seguro, como lo están ustedes, de que nuestro movimiento, nuestra lucha, marchará adelante y alcanzaremos la victoria.
Pienso que en ese Orden Económico Internacional, que debe ser enriquecido con nuevos principios, deben incluirse, por ejemplo, estas cosas atroces que han ocurrido con los intereses de la deuda, esta política infame del Gobierno de Estados Unidos, manipulando el valor del dólar con su política monetaria, manipulando los intereses; todos estos problemas, a mi juicio, deben ser incluidos dentro de esos principios, respondiendo a nuevas situaciones creadas en los últimos tiempos.
Cuando se crearon los Comités de Defensa de la Revolución, qué lejos estábamos de imaginarnos lo que estábamos creando. Sí, sabíamos que estábamos creando un formidable, un extraordinario instrumento frente a la contrarrevolución, eso lo sabíamos, y sabíamos que la contrarrevolución en este país no podría moverse a partir de la creación de los Comités de Defensa de la Revolución; pero estábamos lejos de imaginar cuántas tareas, cuántas funciones, y cuán necesaria era esta organización, no solo para nuestra Revolución, sino para cualquier revolución. Faltaba esta organización de masas.
Hay cosas en la vida que enseñan más que todos los libros, y que nos hacen ver algunas ideas con más claridad que nunca. Este, desde luego, no es un acto político, ni mucho menos; pero hay algunos conceptos que resulta indispensable tocar. Cuando hablamos de dominio imperial, aquí en el cine lo estamos viendo, lo están viendo nuestros pueblos todos los días. Me imagino cuánto sufren nuestros escritores, nuestros cineastas, nuestros intelectuales, nuestros pensadores cuando ven lo que ocurre en nuestros países, ese sistema enajenante se aplica todos los días, a toda hora del día, a través de...