Nosotros reflexionamos todos los días, y mucho que reflexionamos todos los días, acerca de los problemas que tenemos, e incluso reflexionamos sobre las irreflexiones que todavía padecemos; y, desde luego, la primera reflexión, conociendo con objetividad los problemas del mundo, es que la Revolución tiene que luchar y la Revolución tiene que existir, y que para la Revolución no hay alternativa en nuestra patria. Es decir, no se conciben ni la independencia de este país, ni la soberanía de este país, ni el futuro de este país sin el socialismo. El socialismo es la esencia de nuestra Revolución...
Debo empezar por decir que no me gusta esta tribuna, está verdaderamente muy lejos del pueblo (APLAUSOS); debió estar, como otras veces, allá en la primera fila, pero no sé qué razones arquitectónicas, de altura o de otro tipo dieron lugar a esta ubicación. Esa fue mi primera protesta al llegar aquí (APLAUSOS).
Con gran entusiasmo confirmamos en la reunión de los No Alineados en Harare al Mwalimu Nyerere como conductor de lo que iba a ser la Comisión Sur. A su talento reconocido, a su larga experiencia como gobernante, Nyerere unía una ejecutoria impecable como dirigente del Sur, como hombre unido a los desvelos y angustias de nuestro Tercer Mundo, creador de fórmulas de unidad de los pueblos en sus empeños por avanzar hacia el progreso y el desarrollo. Tiene también la calidad suprema de saber unir a mentalidades ricas y diferentes, como era necesario congregar, para estudiar los problemas de...
Nuestro país ostenta la privilegiada situación de estar prácticamente libre de muchas de las formas más complejas y agravadas del delito contemporáneo. En ello intervienen, con un peso determinante, las características de nuestra sociedad, donde no existen grandes diferencias sociales y económicas entre los diferentes sectores de la población, y donde se cuenta con un universo de oportunidades comunes a todos los ciudadanos del país.
Es una revolución lo del médico de la familia y tenemos el privilegio de ser el único país en el mundo que ha establecido estos programas —los extranjeros se quedan realmente maravillados, asombrados—, y tienen una influencia en la vida del país creciente, en todo: en las fábricas, en las escuelas, en los círculos. Es una revolución extraordinaria que nada ni nadie podrá detener, porque aun en período especial seguiríamos graduando médicos y seguiríamos estableciendo médicos de la familia, y si por cualquier razón no podemos hacer las viviendas, en el garaje otra vez, o en una sala. Nosotros...
Creo que tengo un deber inicial: tener presente que, según supe al llegar aquí, miles de cederistas llegaron hasta la entrada del teatro y no pudieron entrar por falta de espacio (APLAUSOS). Había oído decir que iban a poner altoparlantes si eso ocurría, pero también llovió, y lo primero que debemos hacer todos los que hemos tenido el privilegio de estar en este teatro, es pedirles a esos compañeros cederistas que nos excusen, que no se desanimen por eso, que pasen un feliz XXX aniversario y que sigan luchando (APLAUSOS). (DEL PUBLICO LE DICEN: "¡En el estadio!")
En la construcción habíamos tenido muchos problemas, mucha desorganización, mucha improductividad, mucha tardanza y se había iniciado un esfuerzo por rectificar todo aquello. Entre esos esfuerzos surgió la idea de crear un contingente para ver, en realidad, cuánto se podía producir en un período de tiempo, con qué productividad, con qué costos y con qué calidad, y así, con 164 hombres, se organizó la primera brigada.
Esa es la capital del mismo país que hace unas horas, con un oportunismo repugnante, declaró que dejaría de ser representante de los intereses de Cuba en Estados Unidos. Nosotros, que somos caballeros, que somos decentes, les dejamos la acción a ellos, porque éramos nosotros los que desde hacía mucho rato los considerábamos indignos de representar los intereses de Cuba en ninguna parte. No tomamos la acción, se la dejamos a ellos, a ellos que son hoy vulgares agentes del imperio. A tales extremos han llegado que hasta incluso han mandado una tropa para participar en una guerra en la crisis...
A mí me pasó igual que a Víctor, no me dijeron que tenía que hablar, pero desde que llegué aquí vi un micrófono (RISAS). Dondequiera que llego siempre aparece algún micrófono, sobre todo cuando tienen chance de saber que voy; cuando recorro —como hago la mayor parte de las veces— los sitios, los centros de trabajo, los campamentos, voy siempre de improviso y no tienen tiempo de poner micrófonos allí y aprovecho esas oportunidades para conversar más familiarmente, de cerca, con los trabajadores, con los científicos, con los estudiantes, con los campesinos; pero comprendo que en una ocasión...
Somos los hombres los que a veces hemos copiado sin necesidad de copiar; somos los hombres los que nos olvidamos con las glorias de las memorias; somos los hombres los que nos aburguesamos o nos dejamos aburguesar; somos los hombres los que nos confundimos o nos dejamos confundir. Pero cualquiera que haya participado en esta reunión, que haya visto los análisis, lo que estamos haciendo, lo que nos proponemos, los éxitos que empezamos a alcanzar, solo puede sacar una conclusión, y es que únicamente con la Revolución, únicamente con el socialismo, se pueden hacer estos planes y se pueden...
Hoy teníamos reunión, como todos los miércoles; estábamos reunidos los miembros del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros. Claro, para nosotros las reuniones son como las clases, sentimos como una obligación estar allí. A veces he dicho que lo que más me gusta de las reuniones son los recesos; pero después, por ese camino, llegué a la conclusión de que hay una parte de las reuniones mejor que los recesos, y es el final.De todas formas siempre tomamos con mucha seriedad nuestro trabajo de cada día y dio la casualidad que coincidió el miércoles con el 13 de marzo. Nosotros habíamos dicho:...
Pero nuestro pueblo tiene confianza en sí mismo, tiene confianza en sus técnicos, tiene confianza en sus científicos y tiene confianza en sus trabajadores, y, de la misma forma que ustedes obraron el milagro de construir esta extraordinaria obra en menos de dos años, nuestros trabajadores, nuestros técnicos y nuestros científicos sabrán enfrentar y sabrán vencer las dificultades que puedan presentarse.Felicito calurosamente a los trabajadores de la brigada 16 y a todas las brigadas del contingente "Blas Roca"; a las brigadas constructoras y a las brigadas agrícolas que inician una nueva...