Discursos
El mero hecho de que en el solo lapso de un año se hayan presentado en este foro más de 34 000 ponencias y más de 40 000 soluciones, da idea de la fuerza y la importancia de este movimiento.
Estoy seguro de que palabras similares podrían pronunciar miles y miles de representantes de los maestros de América Latina, porque en más de una ocasión hemos tenido oportunidad de celebrar congresos latinoamericanos de pedagogía, y hay que oír las cosas que cuentan y lo que sufren viendo a los muchachos de mendigos por las calles, limpiando parabrisas, niños sin hogar, sin escuelas, sin educación; y escuelas sin materiales, sin pupitres, sin presupuestos y recortes constantes de los recursos que el Estado dispone para la educación, como consecuencia de las exigencias de ese Banco Mundial...
Comprendan que el imperialismo tiene hoy un solo enemigo al que atacar, y ese enemigo se llama Cuba. Todo lo que antes concentraba contra la URSS y el campo socialista, lo concentra ahora contra nosotros. Con otros países socialistas mantiene más o menos relaciones normales, relaciones diplomáticas, económicas y de cierta consideración y respeto; pero hay un país atravesado por el medio que se llama Cuba, ¡atravesado en el gaznate!; y no se resignan, no comprenden, no conciben, ni se imaginan siquiera cómo Cuba puede resistir. Y ellos parten de realidades objetivas como ha sido la...
En el futuro, por tanto, a mi juicio, es una opinión, no serán los delegados quienes elijan a los diputados a la Asamblea Nacional, pero postularán a los diputados para que el pueblo los elija. Es en estos mecanismos que tenemos que buscar fórmulas que no den lugar a la politiquería, ni a la división, ni a la fragmentación entre los hombres que se han propuesto en una lista. Tenemos que rompernos bien la cabeza de cómo debe ser el mecanismo de la elección directa de los diputados por el pueblo, porque en algunos lugares hay que elegir cinco, en otros uno, en otros habrá que elegir siete,...
Asesinar es repugnante, asesinar a hombres desarmados y amarrados es, sencillamente, monstruoso, y da idea de lo que podría esperar nuestro pueblo, de lo que podrían esperar nuestros jóvenes, nuestros estudiantes, nuestras madres, nuestros combatientes, de la contrarrevolución, de la reacción y del imperialismo, si lograran imponer sus designios en esta tierra, si lograran aplastar la heroica resistencia de nuestro pueblo.
Ese interés en buscar un medicamento en la lucha contra el cáncer impulsó la ciencia en nuestro país, porque a partir de que muchas vidas podían depender de esos resultados, se estableció el principio de la consagración del trabajador científico; porque si una vida puede salvarse en dependencia de una investigación, entonces no hay derecho a descansar, hay que trabajar día y noche, todas las horas que sea posible, todos los días de la semana.
Nosotros avanzamos mucho luchando por la salud pública, luchando frente al bloqueo médico de Estados Unidos y el intento de llevarnos los médicos, como nos llevaron la mitad al triunfo de la Revolución, como nos llevaron la mayor parte de los profesores de las escuelas de medicina al triunfo de la Revolución. Con los pocos profesores que nos quedaron aquí y los pocos médicos que nos quedaron aquí, empezamos a edificar este enorme programa de salud del cual se puede enorgullecer hoy nuestro país.
Creo que tiene un significado muy grande la decisión tomada entonces, cuando se discutía qué nombre debía llevar nuestra organización juvenil, que un tiempo se llamó Asociación de Jóvenes Rebeldes. Recuerdo bien que propuse que la llamáramos Unión de Jóvenes Comunistas, era lo más consecuente con nuestras convicciones, y hoy nos sentimos orgullosos de haber tomado aquella decisión, porque en aquel entonces también había melindres, temores, y aquella palabra comunista resultaba demasiado fuerte.
Los compañeros de la dirección del Partido de la provincia me propusieron organizar un acto para felicitar, festejar y reconocer, al mismo tiempo, el esfuerzo realizado con relación a la cosecha de papa que acaba de terminar.Es imposible que hagamos un acto por cada cultivo; pero, realmente, la batalla de la papa, como podemos llamarla, constituyó una gran batalla; diría que al final se convirtió en una batalla heroica, y bien merece que hagamos un pequeño alto para felicitar a los que participaron y para reflexionar un poco en torno a este hecho.
Muchas veces se habla de acontecimientos históricos; así, por ejemplo, se recuerda aquel congreso en el Segundo Frente, del cual nos dijo Prudencio algunos estaban inconformes de que le llamaran Primer Congreso en Armas. Dijo: Después ha habido otros congresos que no eran en armas, pero este, como expresó él, es una especie de congreso en armas.
La Revolución suma ya todos estos valores. Si usted suma todos esos valores los multiplica, los potencia, tiene una ideología mucho más completa, mucho más acabada. ¿Pero qué ideología internacionalista podemos tener, o idea de justicia social, o idea del socialismo, si olvidamos nuestras propias raíces históricas, si olvidamos el camino seguido para llegar hasta aquí, si olvidamos todo lo que dio lugar a esto? ¿O es que Carlos Manuel de Céspedes, o Ignacio Agramonte, o Máximo Gómez, o Maceo, o Martí, no tienen nada que ver con la Revolución socialista? ¿Qué habría sido de nuestra patria sin...
Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa....