“Los bandidos, los gángsters internacionales serán indefectiblemente derrotados. No olvidemos que nosotros estamos en esta trinchera, que esta trinchera nos la están atacando, que nos la están tratando de minar, que aquí tratan de introducir las armas para los atentados, los explosivos para el sabotaje y para el crimen; estemos, pues, en guardia, como corresponde a los soldados de la primera trinchera del mundo en la lucha contra el imperialismo.”
“¡Cuba no se acobardará, Cuba no retrocederá; la Revolución no se detendrá, la Revolución no retrocederá, la Revolución seguirá adelante victoriosamente, la Revolución continuará inquebrantable su marcha! Y esa es nuestra promesa no a los que han muerto, porque morir por la patria es vivir, sino a los compañeros que llevaremos siempre en el recuerdo como algo nuestro; y no en el recuerdo en el corazón de un hombre, o de hombres, sino en el recuerdo único que no puede borrarse nunca: el recuerdo en el corazón de un pueblo”.
“Cuando la Revolución en Cuba triunfa el Primero de Enero de 1959, casi 15 años después del estallido de las primeras armas nucleares, y proclama una Ley de Reforma Agraria basada en el principio de soberanía nacional, consagrado por la sangre de los millones de combatientes que murieron en aquella guerra, la respuesta de Estados Unidos fue un programa de hechos ilegales y atentados terroristas contra el pueblo cubano, suscritos por el propio presidente de Estados Unido
“El imperialismo, el capitalismo, el fascismo, el neocolonialismo, el racismo, la brutal explotación del hombre por el hombre en todas sus formas y manifestaciones, se acercan al ocaso en la historia de la humanidad, y sus enloquecidos servidores lo saben; por eso sus reacciones son cada vez más desesperadas, más histéricas, más cínicas, más impotentes. Solo eso puede explicar crímenes tan repugnantes y absurdos como el de Barbados”.
“La CIA tuvo una participación directa en la destrucción del avión de Cubana en Barbados. Lo más repugnante de este caso es el empleo de mercenarios que por dinero son capaces de segar en unos segundos 73 preciosas vidas de personas indefensas, con las cuales incluso viajaron en el avión minutos antes”.
“Pero quizás lo más repugnante y doloroso de hechos como el que hoy conmemoramos, es que si al principio mataban para impedir la Revolución, casi puede asegurarse que el crimen de Barbados se comete para vengarse de una revolución, respecto a la cual no tienen ya ninguna esperanza de impedirla”.
“Hay un campo, sin embargo, en que los pueblos se pueden resarcir de heridas tan profundas. Y hay un castigo para los contrarrevolucionarios peor que todos los demás castigos, y es la propia Revolución, sus esfuerzos, sus éxitos, su marcha victoriosa. Hay un castigo para los criminales mayor que ningún otro, y es cuando el crimen que pensaron convertir en un arma para desalentar al pueblo, para atemorizar al pueblo, se convierte en energía para el pueblo, en fuerza para el pueblo, y en la multiplicación del valor del pueblo.
"Y así, al despedir a los caídos de hoy, a esos soldados y a esos obreros, no tengo otra idea para decir adiós, si no la idea que simboliza esta lucha y simboliza lo que hoy es nuestro pueblo. Descansen juntos, en paz; juntos obreros y soldados, juntos en sus tumbas, como juntos lucharon, como juntos murieron y como juntos estamos dispuestos a morir"
El enemigo no cesa en su empeño de destruirnos. Hay dos concepciones: la de los elementos de extrema derecha en la política de Estados Unidos que sueñan con estrangularnos con un bloqueo económico todavía más férreo si fuera posible y barrernos por cualquier medio de la faz de la tierra. Son los que promueven leyes como la Helms-Burton, bien conocida y analizada por nuestro pueblo, y otras medidas draconianas. Son los que nos quieren destruir desde fuera.
“Hacia Cuba, desde Estados Unidos, se trasmiten alrededor de 1 000 horas semanales de radio promoviendo la subversión, los sabotajes a la economía, atentados. Esta modesta persona que ustedes ven aquí tiene el privilegio --y yo creo que la Iglesia debe tener algo que ver con eso-- de haber sobrepasado cientos de planes de atentados. Creo que las oraciones de ustedes o de muchos de ustedes están presentes en eso; algo tiene que haber, puesto que, bueno, ¿cómo habrá sido posible?”