“No nos vamos a poner a hacer cosas para que los imperialistas digan que somos unos comunistas buenos, unos socialistas buenos; no nos vamos a poner a hacer concesiones de ninguna clase, ¡el imperialismo que ni sueñe siquiera que vamos a hacer alguna concesión de algún tipo! Y si nos quieren seguir considerando demonios, que nos sigan considerando demonios, que nosotros no creemos en los lobos disfrazados de abuelitas.”
“No nos vamos a poner a hacer cosas para que los imperialistas digan que somos unos comunistas buenos, unos socialistas buenos; no nos vamos a poner a hacer concesiones de ninguna clase, ¡el imperialismo que ni sueñe siquiera que vamos a hacer alguna concesión de algún tipo! Y si nos quieren seguir considerando demonios, que nos sigan considerando demonios, que nosotros no creemos en los lobos disfrazados de abuelitas.”
“Los imperialistas yankis, de un modo o de otro, han recibido la repulsa de la opinión mundial. Claro, no todavía, a nuestro juicio, la suficiente repulsa”.
“El imperialismo siempre reservará varias cartas para doblegar a nuestra isla aunque tenga que despoblarla, privándola de hombres y mujeres jóvenes, ofreciéndole migajas de los bienes y recursos naturales que saquea al mundo”.
“Hoy la crisis que atraviesa el mundo no es ni puede ser de un solo país, de un subcontinente o de un continente; es también global. Por ello, tal sistema imperial y el orden económico que ha impuesto al mundo son insostenibles. Los pueblos decididos a luchar, no solo por su independencia sino también por la supervivencia, no pueden ser jamás vencidos, incluso si se trata de un solo pueblo”.
“La batalla ahora es más dura y difícil. Un imperio hegemónico, en un mundo globalizado, la única superpotencia que prevaleció después de la guerra fría y el prolongado conflicto entre dos concepciones políticas, económicas y sociales radicalmente diferentes, constituye un enorme obstáculo para lo único que hoy podría preservar no solo los más elementales derechos del ser humano, sino incluso su propia supervivencia”.
“(…) sin la decisión de luchar, de resistir y de pagar el precio que fuera necesario por nuestra Revolución e independencia, creemos que nuestra Revolución no habría podido mantenerse en las difíciles condiciones en que surgió y se desarrolló, a pocas millas del país imperialista más poderoso de la Tierra. Creo que ese espíritu de nuestro pueblo ha sido un factor decisivo, primero en la supervivencia, y después en el impulso y desarrollo de la Revolución”.
“Capitalismo significa intercambio desigual con los pueblos del Tercer Mundo, exacerbación del egoísmo individual y del chovinismo nacional, el imperio de la irracionalidad y la anarquía en la inversión y la producción, sacrificio despiadado de los pueblos a leyes ciegas en la economía, el imperio del más fuerte, la explotación del hombre por el hombre, el sálvese quien pueda”.
“El imperialismo en el mundo no pudo ser destruido, sin embargo, los castillos construidos con el acero más duro de los conocimientos, la cultura y la conciencia no pudieron ser destruidos por él”.
“Los pueblos de América Latina estamos profundamente hermanados en la historia y en sus luchas contra el coloniaje en el pasado, contra el neocoloniaje y el imperialismo en el presente. Nos consideramos parte de una misma familia llamada a unirse estrechamente por los caminos de la Revolución (…)”