“Conozcamos nuestras debilidades para superarlas, conozcamos nuestros vicios para superarlos, organicémonos mejor, aprovechemos a cabalidad nuestros recursos, estudiemos, preparémonos. Eso es lo que significa la Revolución, construir el futuro, sepamos construir ese futuro, que el derecho a construir ese futuro, lo sabremos defender”.
“La Revolución significa: la verdadera justicia, que permite a los hombres adquirir los conocimientos que sirvan para trabajar en beneficio de los demás”.
"¡Esta Revolución es del pueblo! Y es al pueblo a quien le corresponde defenderla; es al pueblo a quien le corresponde preservarla de vicios, de injusticias y de errores; es al pueblo a quien le corresponde imponer ese espíritu de justicia y de rectitud, y es solo el pueblo quien puede imponerlo".
“Nosotros sabemos que tenemos una fuerza más poderosa que los tanques, más poderosa que los cañones y que los aviones, y es la fuerza moral, es el ejemplo. El ejemplo que ha dado Cuba es más poderoso que todos los cañones y todos los aviones y todas las armas”.
“El revolucionario es una síntesis de la sensibilidad humana, del sentimiento natural de rechazo a la injusticia y a la opresión”.
“Los propios problemas de la Revolución, lejos de retrasar la Revolución, lejos de dificultar nuestras aspiraciones, nos enseñan a superar las dificultades e incluso superar esas aspiraciones”.
“La Revolución cultiva la dignidad en el pueblo, cultiva la conciencia revolucionaria en el pueblo, el sentido del deber, mas no el odio; pero en el cumplimiento del deber hacemos lo que debemos hacer, en el cumplimiento del deber adoptamos las medidas que sean necesarias tomar, y en el cumplimiento del deber debemos ser firmes y debemos ser inflexibles con nuestros enemigos. Pero principalmente nos guía el sentido del deber, y no un sentimiento de odio”.
“¡Es deber del pueblo, es deber de la Revolución, es deber de la patria, abrirle paso a la inteligencia, abrirle oportunidad a la inteligencia, abrirle paso a la vocación, abrirle paso a la virtud y al mérito!”
“Los valores que defendemos son muy sagrados, son muy altos, son muy poderosos, son los valores de la patria, son los valores de la Revolución, son los valores del socialismo son los valores de la justicia, son los valores de la igualdad, son los valores de la dignidad y del honor del hombre. Esos valores tienen un peso tremendo”.
“La Revolución Cubana se puede sintetizar como una aspiración de justicia social dentro de la más plena libertad y el más absoluto respeto a los derechos humanos. Nuestra Revolución hay que defenderla como se defiende, no algo de Cuba, sino algo de América”.