“Si detrás de la patria soberana, si detrás de la bandera libre, si detrás de la Revolución redentora no hubiera un pueblo firme y heroico como este, la patria ni sería libre ni la bandera sería soberana, ni la Revolución marcharía adelante con la firmeza inquebrantable con que marcha”.
“Una revolución no es sino una gran batalla entre los intereses del pueblo y los intereses contrarios al pueblo; una revolución es una gran lucha en la cual todos somos actores, una gran lucha en la cual todos estamos participando, y una gran lucha de la cual nadie puede pretender sustraerse; porque sus consecuencias afectan por igual a los que luchan y a los que pretendieron ser indiferentes a esa lucha”.
“Cuando nosotros hablamos de revolución, cuando hablamos de independencia, cuando hablamos de patriotismo, no solo nos referimos a la cuestión elemental de la justicia social, porque ya el hombre ha ganado suficiente conciencia como para saber que la explotación del hombre por el hombre tiene que acabarse. Nos referimos incluso a la posibilidad de que una nación pueda vivir”.
“La economía forma parte esencial de la Revolución, y la economía ha sido uno de los frentes donde el enemigo ha tratado de golpearnos y de aplastarnos; la economía fue el frente donde trató el imperialismo con su bloqueo de hundirnos, de hundir la Revolución; la economía es un importantísimo frente de la Revolución y uno de los frentes que más ha recibido los ataques del enemigo”.
"Por la mente del fundador del olimpismo no pasaba el deporte tarifado ni el mercado de atletas. Ese fue también el noble objetivo de la Revolución cubana, lo cual implicaba el deber de promover tanto el deporte como la salud, la educación, la ciencia, la cultura y el arte, que fueron siempre principios irrenunciables de la Revolución".
"Cuba es hoy inspiración y esperanza para muchos. La vocación humanista y justiciera de la Revolución es referencia para quienes creen en la posibilidad de un mundo mejor al de la barbarie, la violencia, el egoísmo y el derroche en el cual los poderosos nos han sumido".
"Lenin dijo que una revolución valía cuando era capaz de defenderse. A decir verdad, nuestra Revolución ha demostrado que es capaz de defenderse. Y se defiende con poderosos instrumentos".
"A pesar de que nosotros somos un país pobre y somos un país subdesarrollado, pero consideramos nuestra obligación más sagrada cooperar con otros pueblos que están menos desarrollados y son más pobres que nosotros. Ese es un principio sagrado de la Revolución Cubana, eso es lo que nosotros llamamos el internacionalismo, porque consideramos que todos los pueblos somos hermanos y que antes que la patria está la humanidad".
"La Revolución nos inculcó a todos la idea de la fraternidad y la solidaridad humana. A todos nos hizo hermanos entrañables en los que la sangre de uno pertenece a todos y la sangre de todos pertenece a cada uno de los demás. Por eso el dolor es de todos, el luto es de todos, pero la invencible y poderosa fuerza de millones de personas es nuestra fuerza.
“Muchos esperaron en vano durante años la noticia de que la Revolución había dejado de existir. Nuestro pueblo resistió inconmovible. La proeza sin precedentes que fue capaz de realizar nos llena de legítimo orgullo. Nada impidió las extraordinarias conquistas sociales alcanzadas que hoy son objeto de admiración por todas las personas honestas del mundo. Nada impidió las páginas escritas con letras de oro en el libro de la historia del internacionalismo y la solidaridad entre los pueblos. Nada podrá borrar el ejemplo que hemos dado al mundo.