Infos
Denuncia estudioso estadounidense represivas regulaciones hacia Cuba
El intelectual estadounidense Félix Masud denunció las medidas represivas de su país sobre los viajes a Cuba, que le impidieron asistir al Coloquio sobre presencia latina en Estados Unidos, convocado por Casa de las Américas.
Source
Prensa Latina
Date
El intelectual estadounidense Félix Masud denunció las medidas represivas de su país sobre los viajes a Cuba, que le impidieron asistir al Coloquio sobre presencia latina en Estados Unidos, convocado por Casa de las Américas.
En una carta dirigida a esa institución, fechada en Chicago y difundida aquí, afirmó que el presidente Barack Obama no solo se burló de América Latina con su promesa de normalizar las relaciones con Cuba, sino que su política tampoco ha cambiado ni un ápice.
Obama, agregó, sigue alentando y financiando la propaganda y el terrorismo contra la isla, guiado ciegamente por el añejo plan de "cambio de régimen", caduco desde sus orígenes hace 52 años.
El director del Centro de Estudios Latinos de DePaul University lamentó que el mandatario no haya aprendido nada de los fracasos de la política de Washington hacia la isla, y que padezca la misma "obsesión cubana" que sus últimos 10 predecesores.
Detalló en su misiva las trabas sufridas en sus más de 40 viajes a la capital cubana, desde julio de 1979. Viajar de Estados Unidos a Cuba, subrayó, nunca ha sido fácil ni sin riesgos. En varias ocasiones el FBI ha solicitado hablar conmigo sobre mis actividades en la isla y siempre me he negado, añadió.
Masud expresó que pese a las promesas del actual presidente estadounidense de establecer una "nueva relación con América Latina", en su campaña hacia una reelección, las medidas represivas anticubanas implantadas durante la administración de George W. Bush siguen vigentes y se cumplen al pie de la letra.
El ensayista lamentó que en la institución en la cual trabaja las regulaciones sean aún "más engorrosas y denigrantes que las del Departamento del Tesoro".
Entre otras cosas, puntualizó, nos exigen ser interrogados por los abogados de la Universidad antes y después del viaje; entregarles un detallado plan de trabajo y los recibos de los gastos incurridos en Cuba para ser revisados y aprobados.
"Decidí que no podía seguir en este juego sucio que discrimina a los que por variadas razones estudiamos Cuba. Personalmente y como cubano, me siento profundamente discriminado y agredido por la violación a mis derechos de libre expresión y congregación que estas regulaciones implican".
Espero llegue el día, concluyó, en que reine la libre expresión y desaparezcan estas restricciones para podernos reunir en cualquier parte del mundo sin pedir permiso a nadie.
En una carta dirigida a esa institución, fechada en Chicago y difundida aquí, afirmó que el presidente Barack Obama no solo se burló de América Latina con su promesa de normalizar las relaciones con Cuba, sino que su política tampoco ha cambiado ni un ápice.
Obama, agregó, sigue alentando y financiando la propaganda y el terrorismo contra la isla, guiado ciegamente por el añejo plan de "cambio de régimen", caduco desde sus orígenes hace 52 años.
El director del Centro de Estudios Latinos de DePaul University lamentó que el mandatario no haya aprendido nada de los fracasos de la política de Washington hacia la isla, y que padezca la misma "obsesión cubana" que sus últimos 10 predecesores.
Detalló en su misiva las trabas sufridas en sus más de 40 viajes a la capital cubana, desde julio de 1979. Viajar de Estados Unidos a Cuba, subrayó, nunca ha sido fácil ni sin riesgos. En varias ocasiones el FBI ha solicitado hablar conmigo sobre mis actividades en la isla y siempre me he negado, añadió.
Masud expresó que pese a las promesas del actual presidente estadounidense de establecer una "nueva relación con América Latina", en su campaña hacia una reelección, las medidas represivas anticubanas implantadas durante la administración de George W. Bush siguen vigentes y se cumplen al pie de la letra.
El ensayista lamentó que en la institución en la cual trabaja las regulaciones sean aún "más engorrosas y denigrantes que las del Departamento del Tesoro".
Entre otras cosas, puntualizó, nos exigen ser interrogados por los abogados de la Universidad antes y después del viaje; entregarles un detallado plan de trabajo y los recibos de los gastos incurridos en Cuba para ser revisados y aprobados.
"Decidí que no podía seguir en este juego sucio que discrimina a los que por variadas razones estudiamos Cuba. Personalmente y como cubano, me siento profundamente discriminado y agredido por la violación a mis derechos de libre expresión y congregación que estas regulaciones implican".
Espero llegue el día, concluyó, en que reine la libre expresión y desaparezcan estas restricciones para podernos reunir en cualquier parte del mundo sin pedir permiso a nadie.
