Niños rememoran asalto el cuartel Moncada
Esta ciudad despertó hoy bajo el tableteo de ametralladoras, como 55 años atrás, cuando el 26 de Julio de 1953 la Generación del Centenario liderada por Fidel asaltaba el cuartel Moncada. Ya estamos en combate, postrer poema de Raúl Gómez García, uno de los asaltantes, quebró el silencio de la madrugada santiaguera como prólogo a la acción armada pioneril reeditora de los épicos acontecimientos.
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AIN
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Esta ciudad despertó hoy bajo el tableteo de ametralladoras, como 55 años atrás, cuando el 26 de Julio de 1953 la Generación del Centenario liderada por Fidel asaltaba el cuartel Moncada.

Ya estamos en combate, postrer poema de Raúl Gómez García, uno de los asaltantes, quebró el silencio de la madrugada santiaguera como prólogo a la acción armada pioneril reeditora de los épicos acontecimientos.

Los miembros el Buró Político del Partido Comunista de Cuba Misael Enamorado, primer secretario en Santiago de Cuba, José Ramón Balaguer y Salvador Mesa Valdés, junto a madres de mártires, presenciaron el tradicional asalto que adiciona un espectáculo cultural.

Poemas, canciones y coreografías de marcado contenido patriótico y excelente factura fueron regalados por la joven generación, en vívida expresión de estos renovados tiempos, que materializan los sueños de aquellos que asaltaron la historia el Día de Santa Ana.

Venidos desde la Granjita Siboney, 92 pioneros irrumpieron armados de lápices en el Centro Escolar 26 de Julio, donde otros 63 entregaron flores a las madres de mártires, en total 155, como tributo a ese aniversario del natalicio de José Martí, Autor Intelectual de Moncada.

Tras la salida del sol, Enamorado y Valdés colocaron a nombre del pueblo de Cuba una ofrenda floral en el monumento que atesora los restos de los combatientes caídos en el asalto al Moncada, las acciones del 30 de Noviembre y los combates de Uvero y la Sierra Maestra.

También los moncadistas y expedicionarios del yate Granma honraron al Apóstol de la Independencia de Cuba en el Mausoleo que guarda sus restos en el cementerio de Santa Ifigenia.