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A medio siglo de la entrada de Fidel en Pinar del Río
Aproximadamente a las ocho y treinta de la noche del l7 de enero de 1959, hace medio siglo, Fidel Castro y sus acompañantes entraron a la ciudad de Pinar del Río hasta llegar al antiguo regimiento de la Guardia Rural y unirse a las fuerzas revolucionarias al frente de la provincia.
Fonte
AIN
Data
Aproximadamente a las ocho y treinta de la noche del l7 de enero de 1959, hace medio siglo, Fidel Castro y sus acompañantes entraron a la ciudad de Pinar del Río hasta llegar al antiguo regimiento de la Guardia Rural y unirse a las fuerzas revolucionarias al frente de la provincia.
A cargo en el territorio del movimiento triunfante, el comandante Dermidio Escalona recibió, junto a otros luchadores, a la Caravana de la Libertad.
El líder de la Revolución recorrería después las tierras más occidentales de la nación.
Desde horas antes hombres, mujeres y niños bordearon la carretera central para saludar entusiastas al victorioso Comandante en Jefe y su comitiva, a lo largo de diversas poblaciones de la provincia conocida entonces por La Cenicienta, dado el abandono gubernamental que sufría..
Cerca de las dos de la tarde llegaron a Guanajay y allí Fidel se dirigió al pueblo en acto efectuado frente a la otrora sociedad Centro Progresista; luego hizo una nueva alocución a su paso por la legendaria localidad de Artemisa, muy vinculada a la lucha por el triunfo revolucionario.
Desde una tribuna instalada en el parque principal de ese municipio expresó: "...Los primeros mártires de la Revolución cubana, los fundadores del Movimiento 26 de Julio, salieron de Artemisa...".
Y añadió : "...La política extorsionista e injerencista ha desaparecido en Cuba, el triunfo es del pueblo y para el pueblo; las madres artemiseñas de nuestros compañeros muertos en la batalla, reciben hoy, de mi y mis hermanos vivos, el recuerdo más fiel...".
Al arribar posteriormente a la ciudad de Pinar del Río, la Caravana se encaminó a la calle Martí, esquina a la Calzada de La Coloma y desde una improvisada plataforma colocada sobre la parte trasera de una rastra, el héroe del Moncada y la Sierra se dirigió a la multitud.
Entre los temas abordados en su discurso estuvieron los planes de la Revolución para cumplir el programa del Moncada y la necesidad de las futuras generaciones de estudiar y prepararse para las entrantes faenas.
La jornada, de indescriptibles emociones, cada año es reeditada por pinareños destacados, seguidos por la población, en quienes la Revolución tiene un firme relevo capaz de preservar sus conquistas y continuar la obra iniciada.
A cargo en el territorio del movimiento triunfante, el comandante Dermidio Escalona recibió, junto a otros luchadores, a la Caravana de la Libertad.
El líder de la Revolución recorrería después las tierras más occidentales de la nación.
Desde horas antes hombres, mujeres y niños bordearon la carretera central para saludar entusiastas al victorioso Comandante en Jefe y su comitiva, a lo largo de diversas poblaciones de la provincia conocida entonces por La Cenicienta, dado el abandono gubernamental que sufría..
Cerca de las dos de la tarde llegaron a Guanajay y allí Fidel se dirigió al pueblo en acto efectuado frente a la otrora sociedad Centro Progresista; luego hizo una nueva alocución a su paso por la legendaria localidad de Artemisa, muy vinculada a la lucha por el triunfo revolucionario.
Desde una tribuna instalada en el parque principal de ese municipio expresó: "...Los primeros mártires de la Revolución cubana, los fundadores del Movimiento 26 de Julio, salieron de Artemisa...".
Y añadió : "...La política extorsionista e injerencista ha desaparecido en Cuba, el triunfo es del pueblo y para el pueblo; las madres artemiseñas de nuestros compañeros muertos en la batalla, reciben hoy, de mi y mis hermanos vivos, el recuerdo más fiel...".
Al arribar posteriormente a la ciudad de Pinar del Río, la Caravana se encaminó a la calle Martí, esquina a la Calzada de La Coloma y desde una improvisada plataforma colocada sobre la parte trasera de una rastra, el héroe del Moncada y la Sierra se dirigió a la multitud.
Entre los temas abordados en su discurso estuvieron los planes de la Revolución para cumplir el programa del Moncada y la necesidad de las futuras generaciones de estudiar y prepararse para las entrantes faenas.
La jornada, de indescriptibles emociones, cada año es reeditada por pinareños destacados, seguidos por la población, en quienes la Revolución tiene un firme relevo capaz de preservar sus conquistas y continuar la obra iniciada.
