20 de junio de 1998

“…Si quieren hablar de un mundo verdaderamente democrático, que renuncien sencillamente a su sistema, que cese el saqueo, que cese la explotación del hombre por el hombre y la explotación de los países pobres por los países ricos, y que los seres humanos sean hermanos y no fieras devorándose entre sí o luchando por un pedazo de pan.”