Reconoce Bush "méritos " de connotado terrorista anticubano
Uno de los personeros de la mafia de Miami con mayor trayectoria terrorista anticubana acaba de recibir licencia del Gobierno de W. Bush, para enviar ayuda de manera directa a la Isla tras los huracanes Gustav e Ike.
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AIN
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Uno de los personeros de la mafia de Miami con mayor trayectoria terrorista anticubana acaba de recibir licencia del Gobierno de W. Bush, para enviar ayuda de manera directa a la Isla tras los huracanes Gustav e Ike.

En comentario titulado  "Bush otorga licencia a connotado terrorista ", el diario Granma denuncia hoy que esa decisión ocurre cuando la Casa Blanca tergiversa con hipotéticas ofertas de ayuda oficial a Cuba, las cuales pretende imponer a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).   

La publicación precisa que esa misma organización estatal norteamericana, vinculada a la CIA, se gasta anualmente decenas de millones con su Programa de actividades de espionaje y subversión contra la Isla.

De esa forma el cubanoamericano Ramón Saúl Sánchez Rizo -uno de los crápulas más enigmáticos de la fauna miamense, cuya pista terrorista se puede seguir desde los años setenta del pasado siglo-, se convierte ahora en  benefactor , fruto de la demencial política anticubana del presidente W. Bush.

 En el expediente criminal de Sánchez Rizo destaca su participación entre los años 1970 y 1982 en no menos de siete grupos terroristas en los cuales ocupó puestos de primera línea, sin que en esos 12 años afrontara el menor problema con el FBI.   

A partir de 1970 apareció sucesivamente en el llamado Frente de Liberación Cubano, en las organizaciones contrarrevolucionarias de extrema derecha Abdala y Alpha 66.

Se transforma luego en jefe del grupo terrorista Jóvenes de la Estrella, antes de convertirse en segundo del connotado criminal Orlando Bosch en la Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), que ordena la destrucción en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación en 1976, acción que ocasionó la muerte de las 73 personas a bordo.

Tras otras fechorías anticubanas, Sánchez Rizo se convirtió en 1995 en activista de los derechos humanos, un fenómeno de mutación que solo puede producirse en Miami, con la complicidad de la CIA.

Ahora  Ramoncito  vuelve a buscar protagonismo, al presentarse como benefactor del mismo pueblo contra el que participó en atentados y ataques criminales.