Blanco Castiñeira, Katiuska

Fidel y la Revolución. La profecía de Alto Cedro y el destino de Cuba.

Una vez Fidel recordó que en la estación de Alto Cedro, cuando ya él había abordado el tren donde se disponía a viajar para el Colegio de Belén en la Habana, una muchacha se le acercó y le dijo: “Déjeme verle las manos”. Él se las extendió y ella miró minuciosamente cada línea, luego, en una afirmación contundente, le aseguró: “Va a vivir poco tiempo”. Era una joven delgadita y un poco exótica, parecía una gitana, así la recordaba él. El tren se puso en marcha y ella descendió apresuradamente. Fidel no pudo averiguar nada más sobre aquel infortunado vaticinio y mucho menos acerca de la enigmática persona que le había adivinado la suerte.

Fidel otra vez en esta ciudad

En esta Habana, casi insólitamente invernal, de vientos arremolinados y nubosos, doy las gracias por estar frente a una multitud de maestros, porque el magisterio y la medicina son los quehaceres más hermosos y nobles de la Tierra. Martí dijo que los niños son la esperanza del mundo y habló de los maestros ambulantes, esos que van y vienen de todas partes para enseñar, para iluminar, para abrir los caminos.  
 

Fidel: Perfil de la justicia

Probablemente la voz de Enrico Caruso aún se escuchaba en el fonógrafo de la casa, aquel aparato de trompeta con estampa de caracol que a él le parecía el comienzo de todos los infinitos y de un rumor que no se apagaría nunca en su espíritu hasta convertirse en tempestad o sinfonía en el alma: ansia de justicia; maravillosa, temeraria e inextinguible pasión que se avivaría primero en el niño y luego en el hombre Fidel Alejandro Castro Ruz, una emoción no sólo para sí, sino esencialmente, para los dem&

Lluvia y abrazo de Santiago

Al salir del aeropuerto, pronto avistamos las altas montañas y el verdor que circunda la ciudad y unos instantes después llovía a cántaros. Santiago de Cuba nos recibió así, con un golpe de agua sobre las empinadas callejuelas, los viejos tejados, las paredes altas como cuadros en exhibición, balcones y portales a los que se llega después de ascender estrechos y abruptos peldaños de mármol blanquecino, modesta argamasa de caliza y cemento, o quejumbrosos maderos. La gente precipitaba el paso al cruzar las calles o se cobijaba bajo las sombrillas coloridas o al pie de las ventanas. En los charcos chisporroteaba la luz que iba ya apagándose. Santiago se desbordaba como abrazo al final de la tarde.

Voces del Milagro

Es un libro que recuenta historias de agradecimientos de aquellos venezolanos intervenidos quirúrgicamente de la vista en Cuba, hacia el año 2004 pudieron ver la aurora de un nuevo día.

Fidel Castro Ruz "Guerrillero del Tiempo"

Un cuestionario muy completo y abarcador propicia el acercamiento más profundo y sensible al jefe de la Revolución. Dos tomos que contienen los temas más disímiles de la vida de Fidel, de los avatares de la Revolución Cubana, de la América Nuestra proclamada por José Martí, de héroes del pasado y del futuro de la isla sostenidos sobre nobles causas de justicia y creación.

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