Fidel Castro fue el primer jefe de Estado en interesarse por la contaminación ambiental y en adquirir una clara visión sobre sus causas. De ahí que suenen tan actuales sus palabras en la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992.  
“Cuba no ha dejado jamás de practicar una política de estrecha solidaridad con los movimientos de liberación nacional y todas las causas justas de nuestra época”, afirmó el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, al intervenir en la sesión inaugural de la VI Conferencia Cumbre del MNOAL celebrada en La Habana del 3 al 9 de septiembre de 1979.   A pesar de que esa frase cumple hoy 37 años, muchas de sus ideas se corresponden con el escenario actual al que se enfrenta tanto la Isla como el resto de las naciones en vías de desarrollo.  
“Cubanos y chilenos no luchamos solo por Cuba y por Chile… Luchamos por lo que Martí llamaba nuestra América”, expresaba Fidel poco después de la muerte de Salvador Allende
  Rosario Bosque, Charo, no solo dio a luz a Juan Almeida, sino que nutrió su espíritu con hermosas lecciones, contribuyó a la formación de su carácter y siguió paso a paso el crecimiento de su condición humana. Granma rinde tributo a la memoria de Almeida con la publicación de dos fragmentos de Los padres de un hijo de la Patria, en los que Charo retrata la personalidad de su hijo.
Un destacamento integrado por 43 cadetes, soldados, oficiales y trabajadores civiles de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) realizó durante la etapa estival un recorrido por la región oriental del país, en saludo al 90 cumpleaños de Fidel y al aniversario 60 del desembarco de los expedicionarios del yate Granma y Día de las FAR.
Cuarenta años después de la voladura de un avión civil cu­bano cerca de las costas de Bar­bados, el 6 de octubre de 1976, donde perdieron la vida 73 personas inocentes, este ho­rrible acto terrorista aún permanece impune pe­se a las abrumadoras pruebas que existen y han sido presentadas, contra sus autores materiales e intelectuales y sus cómplices en los servicios de inteligencia de Estados Unidos.
¿Cómo se fraguó la Universidad de las Ciencias Informáticas? ¿Por qué el máximo líder de la Revolución Cubana fue su artífice? A 14 años del primer curso escolar evocamos el afán de nuestro Comandante en Jefe por crear un centro docente diferente  
El movimiento de los Joven Club de Computación y Electrónica, que el pasado 8 de septiembre cumplió 29 años de fundado, es uno de los ejemplos de la capacidad de Fidel para percatarse de la existencia de una semilla que debe ser sembrada pronto y bien para producir un árbol generador de frutos maravillosos.   Como humilde contribuyente del nacimiento de dicho movimiento, de haberlo acompañado por muchos años y de seguir todavía creyendo en su pertinencia social, comparto estas remembranzas y reflexiones.  
Cuando se recuerda el sabotaje al avión CU-455, se repite una y otra vez el grito del copiloto Manuel Espinosa, que dice a su compañero en la cabina «Pégate al agua, Felo». Una voz que estremece.   Manuel Espinosa tuvo miedo. «Siento que no me queda mucho tiempo de vida», le dijo a su familia días antes del crimen en Bar­bados.  
Protagonistas del encuentro con Fidel en la mañana del 30 de septiembre de 1996 en la Inpud 1º de Mayo, rememoran la histórica visita.
Lo más elocuente aquel 30 de septiembre de 1996, más allá de las profundas reflexiones y sentidas palabras que dedicó Fidel Castro a los villaclareños, estuvo en esa empatía recíproca entre el líder de la Revolución y su pueblo.   Era un reencuentro que anhelaban los villaclareños. Por eso solo bastó que desde el programa Patria, de la emisora CMHW, se anunciara: ¡Villaclareños, Fidel está en Santa Clara. Todos, hoy a las cinco de la tarde con nuestro Comandante en Jefe a la Plaza de la Revolución Comandante Ernesto Guevara!  
Este 29 de septiembre se cumplen 50 años de la visita de Fidel Castro al recién instalado radar de la Gran Piedra, desde donde siguió toda la trayectoria del huracán Inés, desde su avance al tocar Haití, hasta penetrar por territorio oriental y posterior salida por el centro del país.   Oportunas, teniendo las experiencias del ciclón Flora, fueron las orientaciones impartidas por Fidel en Holguín y Santiago de Cuba durante su traslado a la Gran Piedra, para evitar pérdidas de vidas y costosos daños económicos.