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«Vengo a Cuba por primera vez con profundo dolor». Con esas palabras recibió a Granma Majid Ansari, enviado especial del presidente de la República Islámica de Irán, Hasán Rouhaní, a propósito del fallecimiento del líder histórico de la Revolución Cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
«No quiero hablar de Fidel porque lloro», me dijo Alicia y tuve que cambiar por un momento el tema de nuestra conversación.
—¿Cómo te llamas?, me preguntó.
—Amelia.
—¿Cómo?
—Amelia, como Amelia Peláez, la pintora.
—No —responde— Amelia como tú misma.
Me aprieta fuerte las manos. Tiene las manos suaves. Calientes. Es sábado 3 de diciembre y son las 7:23 p.m., Cuba entera se despide de Fidel.
***
A las 6:50 de la mañana entran por el portón del Cementerio de Santa Ifigenia las cenizas de Fidel Castro. Hace una mañana espléndida de domingo, inusitadamente fresca en esta Ciudad Caribe, como si se hubieran confabulado los vientos para recibir al Comandante en Jefe sobre la tierra de Cuba.
Más que mirar, observar… siempre observar. Límpida mirada que no permite que ignores. No hay detalle que escape a tu estatura de fe. Y todavía hay quien pregunta por qué son tantos los «necios» que te siguen.
Miren aquí, mejor no. Deténganse como él. Miren sus voces. Escuchen sus rostros. No hará falta nada más, hay cosas que hablan por sí solas.
Santiago Rivero, exprimer secretario del PCC, municipio de Bartolomé Masó, Granma
No ha habido mayor homenaje a Fidel que el mismo pueblo libre por el que luchó lo abrace y se trueque en él. “Yo soy Fidel”, dicen todos: en Matanzas, en Santa Clara, en Camagüey, en Santiago… Cuba toda se tiñe de azul, blanco y rojo, y sobre los rostros de miles de agradecidos se deja ver su nombre, el que no necesita apellidos: Fidel. La bandera más bella que existe está a media asta, Cuba llora, pero no guarda silencio; sale a las calles, le recita, le canta, lo acompaña, le agradece todo lo que la vida entera no alcanzó para decirle.
Javier Sotomayor cuenta que un amigo lo llamó en la madrugada del pasado 26 de noviembre para decirle del fallecimiento del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz. Fue un gancho directo al estómago, fue el peor despertar en muchos años, fue como tumbar la varilla en el último intento sobre la altura ganadora.
La vanguardia que siguió a Fidel Castro Ruz al Moncada y los que después se le sumaron a la lucha tras el fracaso de esa acción, padecieron la pérdida de decenas de compañeros, el presidio, el agónico exilio, la riesgosa travesía; las penurias del desembarco del yate Granma y la sorpresa, el desconcierto, la dispersión y otra vez la muerte en el revés militar de Alegría de Pío el 5 de diciembre de 1956. Pero no cejaron en el empeño.
En la mañana de este domingo fueron depositadas en su lugar de descanso definitivo las cenizas del invicto Comandante en Jefe de la Revolución Cubana
Fidel regresó a Santiago por el mismo recorrido de la Caravana de la Libertad. Vino a La Habana victorioso, con el pueblo aclamándolo. Se fue con el pueblo enlutado, pero comprometido a continuar su obra y sus ideas, y eso también es victoria.
El secretario general de la Federación Sindical Mundial (FSM), George Mavrikos, anunció que, en honor a Fidel Castro Ruz, La Habana será sede de la primera reunión del consejo presidencial de la organización luego del XVII congreso realizado en octubre de este año en Durban, Sudáfrica.
Mavrikos, quien arribó a Cuba para participar de las honras fúnebres al Comandante en Jefe, explicó que los días 3 y 4 de mayo próximo se congregarán aquí dirigentes de 55 naciones para abordar la situación y el futuro de la clase obrera.
No es posible ni sensato «hablar» en base a consignas, cuando se precisan explicaciones o argumentos. Pero hay momentos en los que las consignas, las buenas, son descargas de artillería, insustituibles definiciones colectivas.
Fidel no fue profesionalmente un economista y su análisis de los problemas económicos y sociales presentes en las relaciones internacionales no emergió de un estudio puramente académico de las complejas realidades del mundo actual, aunque hay constancia de sus estudios autodidactas sobre estos temas. En verdad fue la asimilación de conceptos funcionales a la política más revolucionaria, derivados del estudio de la historia y de la experiencia práctica en el caso de Cuba, lo que condujo a la formulación de conceptos que constituyen un aporte teórico singular en el ámbito de las relaciones...