Ni plazas ni calles con tu nombre. Ni efigie donde ponerte flores. Alejado de la frialdad de las estatuas. Distante de mármoles y bronces que, inertes, ha de erosionar el tiempo. Tus ideas multiplicadas en los hombres, ese será tu monumento.   Aborrecías cualquier asomo de culto a la personalidad, cualquier ex­­ceso de veneración, porque es co­sa de grandes parecer no serlo y de­jar atrapadas las glorias, sublimes o épicas, en pequeños granos de maíz. La continuidad está en plantarlos.  
«Fidel está en el corazón de todos los angolanos. Angola, África y el mundo, le deben mucho al Comandante», sentencia António Paulo Kassoma, secretario general del Movimiento por la Liberación de Angola (MPLA), cuando Granma le pregunta sobre la impronta del líder de la Revolución Cubana en el continente africano.  
Una larga fila de personas, en la que se mezclan el pueblo santiaguero y visitantes cubanos y foráneos, permanece a las afueras del cementerio de Santa Ifigenia, donde fueron inhumadas las cenizas de Fidel este domingo.   En silencio, esperan su turno para ofrendar al Comandante una flor, compartirle un juramento o simplemente murmurarle «Gracias».  
Fidel: Padre, Maestro y Amigo   Al momento de escribir estas líneas el heroico pueblo de Cuba, desde Santiago, cuna de la Revolución, despide masiva y emotivamente, con un Hasta Siempre Comandante, al Gigante Fidel Castro. Después del traslado por el itinerario que rememoró el recorrido de La Caravana de la Libertad de enero de 1959, un acto multitudinario en la plaza “Antonio Maceo” rinde homenaje al líder de la Revolución que trascendió a Cuba para convertirse en ejemplo y demostración de que un mundo nuevo, mejor, justo, humano, es posible.  
Mi padre levanta el puño. Me envía la seña a través del cristal de la sala de terapia intensiva donde descansa. Es lo último que veo. Unos años más tarde, por azares del destino, mami jadea en la misma habitación y a través del mismo cristal hermético me habla. O intenta hablarme, porque sabe que no la puedo escuchar. Lo leo en su rostro. Pero, puñeteramente indócil, no calla. Ninguno de los dos se rindió nunca en la vida. Es el recuerdo que legaron a la familia y a los amigos.   La imagen final de un ser humano muy cercano vale más que el oro.  
Castro, a su impronta, a la huella que sigue dejando en nuestro pueblo y el mundo se dedicó la emisión de este viernes de la Mesa Redonda, en continuidad a los programas dedicados al líder de la Revolución Cubana.   Con la presencia de la reconocida periodista y escritora argentina Estela Calloni, el filósofo y ensayista cubano Fernando Martínez Heredia, y la Dra. Maribel Acosta Damas, periodista y jefa del Departamento de Periodismo de la Universidad de La Habana.  
Si hay en la Tierra sabiduría intuitiva y vigorosa es esa nacida de la palabra traviesa y el corazón de un niño. Cobijados por las lecciones de sus antepasados —especialmente por las de sus más entregados maestros y defensores, Martí y Fidel— un grupo de pequeños de La Colmenita, en el día del constructor cubano, recordó y homenajeó al Comandante en Jefe, quien fraguó sobre sólidos cimientos la mayor obra de todas: la Revolución.  
Porque esa naturalidad, sencillez de quien se iguala a otros, recurre cuando hablan sobre ti. Va en cada recuerdo íntimo, personal de la gente que te vio, de cerca o de lejos. Y recuerdos así no se despiden. En todo caso, emergen. Ahora tu gente aprovecha cada espacio para dedicarte una frase, un poema, narrar una anécdota de tu paso por sus vidas. Tienes un pueblo, Fidel, que te hará vivir por siempre.
Mensaje de la Secretaría de Unasur   Comunicado de la Secretaría de Unasur ante el sensible fallecimiento de Fidel Castro.   La Secretaría General de Unasur lamenta profundamente la desaparición de Fidel Castro, el más importante líder latinoamericano del siglo XX.   Fidel Castro iluminó la región con sus ideas sobre la libertad, soberanía, igualdad por las cuales luchó durante medio siglo.   Mensaje de la Unicef   Excmo. Sr. Raúl Castro Ruz  
Por ese mutuo amor cargado de gloria y victorias, que quedó sellado desde la primera vez que vio su cielo, su mar y sus montañas, que conoció a sus hombres y mujeres fieles a una historia de lu­chas perennes por la Patria, acaba de confirmarse en el tiempo: San­tia­go de Cuba es la ciudad de Fidel.  
Transcurridos 15 meses de experiencia guerrillera en la Sierra Maestra se había acentuado en el pensamiento militar del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz la posibilidad de transitar a una etapa superior en la conducción de la guerra con la ampliación del teatro de operaciones.  
La noticia de la muerte de Fidel fue un shock tan fuerte para Raúl Torres, que le costó recuperarse. «No podía aceptarlo, creía que no era cierto. Después me vino un estremecimiento, una angustia que, como casi siempre me sucede en momentos de mucha emoción, de catarsis, se transformó en música, en canción», admite ante Juventud Rebelde el autor de Candil de nieve y Frío, quien al mismo tiempo considera no ha saldado la deuda que aún siente que tiene.