Imagino que debe estar celebrando la fecha de la manera que más le entusiasma; a bordo de su devoradora mecánica de caña, sabedor que cada tallo que envíe a los tres centrales que hoy hacen zafra esta provincia cubana de Ciego de Ávila, son recibidos con los basculadores abiertos.  
En mayo de 1959 Fidel participó en el Consejo Económico de los 21, celebrado en Buenos Aires, Argentina.   «Quiero antes que nada, pedirles excusa por haber roto una norma de nuestros procedimientos al no hablar sentado, por no habituarse a mi estilo y sentirme mejor de pie», eran las palabras iniciales de un joven Fidel Castro, ataviado de verde olivo, con los grados de Comandante, en un salón donde el resto vestía de cuello y corbata.  
El año 1958 fue decisivo para el triunfo revolucionario,  y el punto de viraje hacia el descalabro definitivo  de la dictadura batistiana se dio con la derrota de su último intento  de acabar con la guerrilla mediante la llamada  ofensiva de verano  en las montañas orientales.  
El saldo de la huelga general del 9 de abril de 1958 había sido demasiado costoso. Tantas vidas combatientes truncadas a lo largo del país en la fecha de la movilización imponían la revisión inmediata de las causas del fracaso, adecuar la estrategia y sobre todo, despejar la sombra de un derrotismo que podía ser aún más caro en el año decisivo que transcurría.  
En la noche del viernes 4 de mayo de 1962 el Primer Ministro Fidel Castro, el Vice primer Ministro Raúl Castro y el Ministro del Trabajo Augusto Martínez se reunieron con delegados obreros extranjeros, del Movimiento por la Paz y de la Federación Internacional de Mujeres, invitados especiales para los actos del Primero de Mayo.  
4 de mayo de 1959.- Tras haber participado en la Conferencia de los 21 celebrada en Argentina, Fidel visita Montevideo la capital de Uruguay. Pronuncia un discurso ante cientos de personas. Destaca que la América nuestra, con sus características geográficas y espirituales, con la idiosincrasia de nuestros pueblos:   “…sólo puede seguir un camino enteramente propio”.   En este día en el año 1972, Fidel se encuentra en la República de Guinea. Habla en tres actos que se celebran en los poblados de Kankan, Kissidougou y en Faranah.
La madrugada del 20 de enero del año 2003 fue muy corta para los periodistas que fuimos con Fidel Castro a Santiago de Cuba ese día. El 21 debíamos estar –mucho antes de las siete de la mañana– en el Cobre, en la circunscripción donde estaba nominado Fidel para Diputado a la Asamblea Nacional. La noche fue breve y el día muy largo. A las 8 de la noche estábamos en Holguín para asistir al acto de la inauguración de un Hotel llamado Playa Pesquero.  
9 de mayo de 1963.- Durante su primera visita a la Unión Soviética, Fidel habla en el Comité Central del Partido Comunista de Uzbekia, en Tashkent.   “La Unión Soviética es en realidad un país vastísimo y, en realidad, cuando uno la visita la encuentra más vasta todavía de lo que la imagina cuando la ve en los mapas”.    
El carácter de Maritza parece forjado a mano, con retazos de emociones. Cuenta cada historia como si las viviera mientras habla, y llora si lloró, o ríe si rió, y la piel se le eriza y los ojos se le pierden, tal cual pasó en los momentos que narra.  
11 de mayo de 1959. Fidel habla en el reinicio de las actividades docentes de la Universidad de La Habana.   “Me sitúo en la mente de cada uno de ustedes y no puedo menos que recordar aquella vida que fue para mí como lo es hoy para ustedes, una vida plena de ilusiones, de nobles propósitos y de grandes aspiraciones”.
13 de mayo de 1962. Fidel habla en Ciudad Libertad, en La Habana, en un encuentro con madres de jóvenes becados. Señala que mañana nuestra Patria tendrá lo que no tiene hoy, nuestro pueblo tendrá lo que no tenemos hoy.  
En un ambiente de sano júbilo del pueblo, entre canciones e himnos, con lemas de la juventud, se desarrolló este domingo 13 de mayo de 1962 el homenaje de los jóvenes, los trabajadores, los humildes, a las madres de Cuba.