Sitio sagrado de la Patria, la roca monumento que acoge las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, acogió el inicio del amplio tributo con que hasta el próximo 4 de diciembre lo tendrá más presente que nunca la Ciudad Heroica, al cumplirse tres años de su desaparición física.  
Representantes de todas las edades y los sectores de la sociedad rindieron tributo este 25 de noviembre en Cuba al líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, al cumplirse tres años de su desaparición física.   En todo el país se realizaron matutinos, muestras fotográficas, conversatorios y actos de recordación de su vida, obra y legado.  
“El pensamiento económico de Fidel Castro en las relaciones económicas internacionales” fue la propuesta de este 23 de noviembre en el tradicional espacio Sábado del Libro.   El texto, de un colectivo de autores del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM), fue publicado bajo el sello de la Editorial Academia, de la Empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología (GECYT).  
Si muchas razones tienen los cubanos para recordar hoy y todos los días a su Comandante en Jefe, el periódico Granma tiene para hacerlo todos los motivos. Fidel, su fundador y eterno guía de cada una de sus publicaciones, fue homenajeado desde el canto y la palabra de los agradecidos, aquí donde su voz tiene permanente resonancia.  
Noviembre de 1953: «Mami, ¿cómo es un hombre audaz?», pregunta la niña Enma Gago Pérez, después de escuchar al abuelo Ubaldo, único guajiro que –salvo su hija– sabe leer por estos confines.   Ubaldo había permanecido con la mirada fija en un ejemplar de la revista Bohemia, ajeno a la curiosidad infantil que lo espiaba, de repente pronunció un nombre y detrás la expresión: «¡se atrevió a asaltar al Moncada!, ¡coño, que hombre tan audaz!».  
Pensar en la figura de Fidel Castro Ruz hace inmortalizar una vez más al verdadero paradigma de la Juventud Cubana, quien con su altruismo y entereza demostró a todos que confiar en los jóvenes era preciso para mantener y desarrollar el futuro de Cuba.   Y es que el líder de la Revolución cubana desde los albores de las luchas por la independencia pudo constatar que fueron los jóvenes los protagonistas de estas gestas.  
De su relación tan cercana y unida para siempre, y desde muy joven, al líder eterno de la Revolución Cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro, nos habla la periodista de Granma Marta Rojas Con la misma ilusión con que se llega por primera vez al centro laboral que nos acogerá como trabajadores, viene cada uno de los días al periódico Granma la periodista Marta Rojas, tan cercana y unida para siempre y desde muy joven al líder eterno de la Revolución Cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro.
Fidel sobrevive. Nadie lo ponga en duda. En la continuidad del proceso, en su constante e indetenible renovación, en las nuevas iniciativas que se despliegan, en la solidaridad invariable con las causas más nobles, en el incansable laboreo por hacer del socialismo una posibilidad cierta.
Mi padre era asmático crónico y Fidel no lo sabía, así que un par de días antes de la inauguración de aquel primer edificio de microbrigada en Cuba, allá por los años setenta, el Comandante se aparece y le dice: "César, vamos a ver quién llega primero al quinto piso". Fidel subió como un bólido por aquellas escaleras aún sin pasamanos... y llegó primero. Mi padre no le dijo que lo había seguido hasta allí, casi con el último aliento.  
Desde el Centro de Estudios Martianos, investigadores y estudiosos de la vida y la obra del Apóstol ratifican que la fuente ideológica más significativa en la formación y desarrollo del pensamiento de Fidel es el ideario del Maestro
Conocí a Fidel en un encuentro por la autodeterminación y la solidaridad entre los pueblos, organizado en 1992 en La Habana. Yo no tenía plata y con lo que junté solo pude comprar un pasaje de ida. En Cochabamba, los organizadores (bolivianos) me dijeron: “Gasta nomás, que allá te van a devolver y te darán también tu pasaje de vuelta”.  
La vida, la obra, y el pensamiento revolucionario y humanista de Fidel Castro se desvela como un océano interminable de conocimientos para cualquier historiador, no solo por la importancia cimera de su personalidad para la historia, sino, también, por su fructífera y longeva vida.