“Por principio, no debemos retroceder, no debemos aprender a retroceder en ninguna lucha, en ningún esfuerzo, en ninguna batalla”.
 

“Es enorme el esfuerzo que debemos realizar para hacer las cosas que las circunstancias históricas nos exigen en este momento. Bien ha valido la pena luchar como hemos luchado, resistir como hemos resistido, y empezar a marchar como estamos empezando a marchar hacia adelante”.

“Nosotros tenemos que ser un pueblo espartano; nosotros tenemos que ser un pueblo luchador. Sería imperdonable que nos durmiésemos sobre laureles; sería imperdonable que nos confiásemos irrazonablemente; sería imperdonable que dejásemos de tomar todas las medidas para garantizar la supervivencia de nuestro pueblo y la supervivencia de nuestra Revolución. Sería imperdonable, no estaríamos a la altura de la obra que estamos haciendo, no estaríamos a la altura del momento histórico que vive la humanidad, si cometiésemos la falta de dormirnos.

“Ha habido una constante en la historia de nuestras luchas: es la firmeza, es la decisión, es el heroísmo, es la convicción, es la razón, es la fe en el pueblo, es la fe en las ideas, es la fe en el hombre”.

“Sabemos que en cualquier circunstancia estamos dispuestos y resistiremos todo, ¡y resistiremos a todo! Sabemos que nada podrá aplastar la Revolución, pero sabemos también que cada esfuerzo nuevo que hacemos nos hace más fuertes, hace a nuestra Revolución más fuerte, hace a nuestra Revolución más segura y hace a nuestra Revolución más libre; hace a nuestro pueblo más dueño de su destino, ¡hace a nuestro pueblo más señor soberano de su ideología y de su conciencia revolucionaria!”

“El burocratismo es un mal que exigirá en estos años una lucha permanente, porque si bajamos la guardia el burocratismo toma la ofensiva”.

“Las ideas son y serán siempre el arma más importante. La experiencia vivida nos enseña que si un día nuestro país fuese agredido e incluso ocupado por fuerzas poderosas, cada hombre o mujer dondequiera que se encuentre puede ser un ejército; cuando un combatiente o un grupo de ellos quede incomunicado o aislado, debe y puede asumir la responsabilidad de sus acciones y continuar la lucha”.

“Calixto García, una de las figuras más gloriosas de nuestra historia, cayó prisionero del enemigo. Y cuando a la madre le informaban que su hijo estaba prisionero, ella dijo: ¡ese no puede ser mi hijo! Pero cuando le dijeron: ¡antes de caer prisionero se disparó un tiro para privarse la vida!, ella dijo: ¡ah, entonces sí: ese es mi hijo!”

“El 17 de julio --fíjense que cerquita estamos de la fecha--, negociaciones de las tropas norteamericanas y españolas, sin participación de la representación de las fuerzas cubanas; se llega a un armisticio y a la capitulación de la ciudad ese día. Penetran las tropas norteamericanas en la ciudad y no se permite la entrada de los patriotas cubanos, uno de los episodios más tristes de nuestra historia, que a aquellos combatientes que lucharon 30 años, comenzando el 10 de octubre de 1868, no se les permite entrar en la ciudad.

"Gracias a que hemos tenido un pueblo extraordinariamente virtuoso, gracias a que este pueblo empezó su lucha desde muy temprano, que luchó solo por su independencia hace un siglo, un pueblo que tuvo hombres como Maceo, como Céspedes, como Agramonte, como Calixto García, y un pueblo que tuvo tan extraordinario Apóstol, un hombre de visión tan lejana, un hombre de entraña tan humana, un hombre de elocuencia y de sabiduría tan extraordinarias como José Martí, que forjó la nacionalidad de la patria."