“Por arreglar a su país venían luchando desde hace mucho tiempo los cubanos. Pero había una fuerza muy poderosa que nos impedía arreglar nuestro país.

“Para nuestra generación, esta que está aquí, más joven, menos joven, más madura, fue un gran privilegio, una gran suerte, una gran fortuna, que hayamos podido contar con ejemplos como este que hoy conmemoramos.

“Aquí surgieron generales tan distinguidos como Calixto García —que no pudo finalizar la contienda porque había caído prisionero, no sin antes intentar suicidarse— y otros muchos jefes; pero entre ellos descollaba como uno de los más brillantes Antonio Maceo (APLAUSOS).”

“Aquella década dio hombres extraordinarios, increíblemente meritorios, comenzando por Céspedes, continuando por Agramonte, Máximo Gómez, Calixto García, e infinidad de figuras que sería interminable enumerar.

“Muerto Ignacio Agramonte, prisionero después Calixto García, tolerada la sedición y amnistiada, ¿qué tenía de extraño los sucesos que ocurrieron después, cuando Vicente García siembra la semilla de la discordia y de la sedición en el campo cubano, promueve los hechos de Lagunas de Varona y determina la sustitución de Salvador Cisneros Betancourt de la Presidencia de la República? ¿Habrían ocurrido estos hechos si no hubiese muerto Ignacio Agramonte el 11 de mayo en Jimaguayú?

“Con posterioridad a la muerte de Ignacio Agramonte se produce otro acontecimiento verdaderamente infortunado: la captura, herido casi de muerte por sus propias manos —ya que prefería la muerte a caer prisionero de los españoles—, de Calixto García Iñiguez, en San Antonio de Baja, jurisdicción de Manzanillo.

“De un balazo en la barbilla, dirigido al cráneo, sobrevivió uno de los generales más gloriosos de nuestras guerras de independencia, Calixto García Íñiguez. Su madre, que no creía la noticia de que su hijo estuviera prisionero, al conocer toda la verdad, exclamó con orgullo: ¡ese sí es mi hijo!”

“De nuevo, en el año 1895, el pueblo volvió a luchar. Ya en aquella ocasión contaban con muchos hombres que tenían experiencias de la guerra anterior. Y así, hombres procedentes del campo, como los Maceo, Calixto García, Máximo Gómez que si bien había tenido alguna educación militar en su tierra natal, era también un hombre humilde dedicado a las tareas agrícolas, aquellos hombres asombraron al mundo con su capacidad de jefe, con su audacia, con su inteligencia, y muchos de ellos derrotaron a los mejores generales del ejército español, graduados en las escuelas militares de su país.

“Los pueblos de América Latina estamos profundamente hermanados en la historia y en sus luchas contra el coloniaje en el pasado, contra el neocoloniaje y el imperialismo en el presente. Nos consideramos parte de una misma familia llamada a unirse estrechamente por los caminos de la Revolución (…)”

“(…) nuestra libertad jamás será una libertad completa, jamás será una libertad cabal, mientras los demás pueblos no sean también libres; sabemos que en nuestra lucha con el imperialismo jamás podríamos salir victoriosos si no nos apoyamos en las fuerzas de todos los que luchan contra el imperialismo”.