“Mucha sangre valerosa de puertorriqueños y muchos sacrificios ha costado a ese pueblo la ocupación imperialista de Estados Unidos. Muchos son los esfuerzos que Estados Unidos ha hecho por destruir el nacionalismo puertorriqueño, por destruir la cultura de Puerto Rico, por destruir todas las características propias del pueblo puertorriqueño. Y aun hoy, desgraciadamente, el pueblo de Puerto Rico no es independiente”.

“El neoliberalismo no tiene porvenir y llegará el momento en que todo eso empiece a cuestionarse, pero tiene que pasar el tiempo y, mientras tanto, tenemos que estar ahí luchando por las cosas más justas, por las ideas más correctas, formando conciencia. Es muy importante que los pueblos tomen conciencia, y los pueblos van a tomar conciencia en la medida en que ven que estas recetas no resuelven los problemas”.

 

“Es necesario que nuestro pueblo vaya adquiriendo cada vez más organización, cada vez más sentido de la responsabilidad, cada vez más sentido de la disciplina social”.

“Nuestra Revolución ha establecido el principio de que el deporte es un derecho del pueblo, a lo cual podríamos añadir que el deporte es también un deber del pueblo”.

“El deporte en nuestro país, o la política deportiva en nuestro país, tiene dos objetivos: promover la práctica del deporte para todo el pueblo, y fundamentalmente los niños y los jóvenes. Mas no solo los niños y los jóvenes necesitan el deporte, sino también los adultos y las personas de más edad. Y el deporte lo necesitan incluso los ancianos”.

“Hemos formado a nuestros deportistas para que sirvan al pueblo, para que aporten alegría al pueblo, glorias al pueblo, honor al pueblo, y podemos decir de nuestros atletas, en primer lugar, que han aportado mucha gloria y mucho honor, infinitas satisfacciones y alegrías a nuestro pueblo”.

“Nunca en Cuba se culpó ni sembró odio contra el pueblo de Estados Unidos por las agresiones que hemos sufrido de sus gobiernos. Eso hubiera estado contra nuestras doctrinas políticas y nuestra conciencia internacionalista, bien probada a lo largo de muchos años y cada día más arraigada en nuestro pensamiento”.

“Las relaciones entre el pueblo de Cuba y el pueblo de Estados Unidos, aunque muy influido este durante decenas de años por un diluvio de propaganda calumniosa e información manipulada, han ido mejorando día a día (…)”

“Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura”.

“Si la unidad dentro de las naciones es fructífera y es la que permite a los pueblos defender su derecho, ¿por qué no ha de ser más fructífera todavía la unidad de naciones que tenemos los mismos sentimientos, los mismos intereses, la misma raza, el mismo idioma, la misma sensibilidad y la misma aspiración humana?”