“Los revolucionarios siempre lucharon para el futuro. Máximo Gómez y Martí lucharon para el futuro. Cuando Martí murió allí en Dos Ríos, sabía que estaba muriendo por un futuro; su preocupación no era ver el fruto de todo aquello. Habría sido extraordinariamente útil su presencia más tiempo. Muere en la flor de la juventud, puede decirse; cuando más estaba produciendo su talento. Ellos estaban luchando por un futuro”.

“Contra la Revolución Cubana (...) se han estrellado durante 25 años la hostilidad, el odio, las mentiras, las amenazas y las agresiones de todo tipo del imperialismo yanki. Nos correspondió el papel histórico de enfrentarnos aquí a 90 millas, menos aun, a 90 milímetros, si se considera el territorio ocupado de la base naval de Guantánamo, al país imperialista más poderoso de la Tierra”.

“Esta Revolución cuenta con un magnífico pueblo, y debemos sentirnos más que orgullosos de eso, más que satisfechos de eso. Ahora debemos saber estar a la altura de ese pueblo. Debemos, además, saber llevar adelante hasta sus últimas posibilidades, hasta sus infinitas posibilidades, el desarrollo de nuestras organizaciones de masas”.

“Los reaccionarios no comprenden que las revoluciones son irreversibles, que las revoluciones marchan a pesar de los errores de los hombres y de las deficiencias de los hombres. Porque las revoluciones son superiores a los hombres. Porque la Revolución, cuando envuelve la tarea, la vida y el esfuerzo de millones de seres humanos, es superior a todo, ¡es invencible!”

“La Revolución actúa conforme a normas éticas, pero no conoce debilidades de ninguna clase. Y la Revolución ha tenido, tiene y tendrá siempre el valor de saber afrontar sus responsabilidades.”

“Desde luego, hay un principio revolucionario fundamental: que la lucha contra el delito en nuestra sociedad no es, ni mucho menos, función o tarea exclusiva de los funcionarios de orden público. ¡La lucha contra el delito es, en primer lugar, una tarea de todo el pueblo, una batalla de todo el pueblo!”

“Fue la Ley de Reforma Agraria precisamente lo que definió a la Revolución Cubana.”

“La Revolución que estamos haciendo no llegará al máximo de sus realizaciones, si parejamente no se produce en nuestras universidades el equipo de hombres que salve la tremenda laguna que se creó por ausencia de hombres técnicamente capacitados”.

“Entiendo que la universidad nos humanizó, entiendo que aquí invertimos gran parte de esa energía primitiva, de esas pasiones un tanto primitivas también con que venimos al mundo”.

“Porque fue precisamente en la universidad donde surgieron los hombres que han dirigido esta Revolución, y fue esta universidad donde, si bien académicamente no aprendimos todo lo que podíamos haber aprendido, sin embargo, fue para nosotros una gran escuela en el orden de la psicología humana, de la experiencia social, de la preparación para la lucha que más tarde habríamos de llevar adelante”.