“Nadie tiene más confianza que nosotros en nuestro país, en la Revolución, en su obra, en la clase de pueblo con que se cuenta”.
“Las proezas que ya nuestro país puede hacer en el campo de la medicina, el capital humano enorme con que cuenta no lo tiene ningún país del mundo; profesionales capaces de viajar a cualquier lugar del mundo por difícil que sea, que no los tienen los demás”.
“¡Cuba no se acobardará, Cuba no retrocederá; la Revolución no se detendrá, la Revolución no retrocederá, la Revolución seguirá adelante victoriosamente, la Revolución continuará inquebrantable su marcha! Y esa es nuestra promesa no a los que han muerto, porque morir por la patria es vivir, sino a los compañeros que llevaremos siempre en el recuerdo como algo nuestro; y no en el recuerdo en el corazón de un hombre, o de hombres, sino en el recuerdo único que no puede borrarse nunca: el recuerdo en el corazón de un pueblo”.
“Y no solo sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencer cualquier agresión, y que nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria: la de la libertad o la muerte. Solo que ahora libertad quiere decir algo más todavía: libertad quiere decir patria. Y la disyuntiva nuestra sería patria o muerte”.
“La Revolución es una gran escuela, y nos enseña todos los días lo que debemos hacer. Y tenemos una lucha seria, una lucha seria delante, dura; el enemigo emplea todas sus armas, agita cuantos recursos tiene en sus manos, las mentiras, los prejuicios; agita toda la herencia y el bagaje que han ido dejando aquí, sobre la cual han ido edificando su imperio; todo contra el pueblo, para dividir al pueblo, para debilitar al pueblo, sencillamente para dominar al pueblo, para doblegar al pueblo, para vivir sobre las espaldas del pueblo”.
“Si el imperialismo creía que iba a debilitar al pueblo, la diferencia es harto elocuente; la diferencia entre el día en que estalló “La Coubre” y el día de hoy se puede medir no en armas menos, no en toneladas menos de medios de defensa; hay que medirla en toneladas más, hay que medirla en miles de toneladas más de armas, y armas que ya el pueblo sabe manejar”.
“Hoy más que nunca la Revolución necesita del apoyo de las mujeres; en la medida en que tenemos tiempos más difíciles, más apoyo. No podemos permitir que se desalienten las mujeres, que se sientan relegadas, que se sientan que no hay ya el mismo ardor en el combate por la justicia. Hoy debe haber más. Todo nuestro pueblo y todas nuestras instituciones, Partido, Gobierno, organizaciones de masa, juventud, hoy más que nunca tienen que ser revolucionarios, porque hoy más que nunca muchas cosas amenazan al espíritu revolucionario”.
“Hay que seguir aplicando todas las medidas que tengan vigencia y todas las nuevas que se puedan adoptar en las nuevas circunstancias para no retroceder en el camino que hemos avanzado. Sin embargo, no retroceder en la conciencia de la población y no retroceder en la conciencia de los hombres. Este es un aspecto subjetivo (…) que hace más difícil la batalla.
“A medida que se introducen elementos de mercado y de capitalismo en nuestra sociedad que nosotros no podemos evitar; en la medida en que se hacen ciertos cambios y ciertas reformas que son imprescindibles para preservar la patria, la independencia, la Revolución y las conquistas del socialismo, que es el objetivo que busca nuestra Revolución en estos momentos y lo busca de una manera heroica, valiente, en medio de circunstancias que no pueden concebirse más difíciles”.
“Los imperialistas han de saber, pues, que el progreso no nos hará menos revolucionarios, que las victorias económicas no nos harán más blandos. ¡Y ahora tendrán que tragarse no solo la Revolución, sino la Revolución triunfante!, no solo la Revolución, sino la Revolución que avanza económicamente a pesar de su bloqueo, la Revolución que triunfa, la Revolución cuyo paso acelerado de avance se convertirá cada vez más en un ejemplo, en la misma medida en que la verdad no pueda ser ocultada, en la misma medida en que el hambre crezca en otros pueblos.