“Se ha desarrollado una conciencia patriótica profunda, un espíritu revolucionario firme, un pueblo combativo y consciente, un pueblo unido, organizado, entrenado y armado, que no será fácil de agarrar así con una mano, como no se puede agarrar un avispero con una mano”.

“No queremos ser los nuevos indios, mas si no nos unimos, si no cooperamos entre nosotros, si no nos integramos, incluso, si no nos unimos en un futuro políticamente, seremos los nuevos indios del mundo actual”.

“Esta Revolución nuestra tendrá que figurar en la historia de las grandes revoluciones. En el futuro tendrán que contar a la Revolución Cubana entre las grandes realizaciones del hombre, entre los grandes acontecimientos históricos de la humanidad”.

“Antes que todo somos cubanos, antes que todo tenemos que defender lo que tenemos y antes que todo tenemos que forjarnos nuestro propio destino”.

“La fortaleza de la Revolución dependerá de nosotros mismos, el avance de la Revolución dependerá de nosotros mismos, las dificultades mayores o menores que tenga la Revolución dependerán de nadie más que de nosotros mismos”.

“La Revolución vino a consolidar la independencia de la nación y hoy la Revolución tiene que defenderla, el pueblo tiene que defenderla, porque esa es la independencia por la que han luchado durante 150 años los cubanos, ya que escapamos de ser una colonia norteamericana, ya que escapamos de ser un Miami, ya que escapamos de ser un Puerto Rico.”

"Nuestro país pudo resistir porque llevó a cabo una verdadera revolución que suprimió radicalmente toda forma de explotación del hombre por el hombre, edificando sobre esa base una elevada moral de lucha y una sólida e indestructible unidad".

“El futuro pertenece a la libertad, a la justicia; el futuro pertenece a los pueblos. Los pueblos revolucionarios debemos unirnos y nos uniremos; los pueblos revolucionarios debemos apoyarnos y nos apoyaremos”.

“Cuando una causa es justa, cuando una revolución se apoya en el pueblo y en las masas, es invencible”.

“Luchemos contra el egoísmo, la vanidad y la estéril ambición de gloria, que son víboras devoradoras de almas humanas; llevemos las ideas y la conciencia, siempre cuesta arriba, junto a nuestros gloriosos antecesores”.