“Nosotros creemos que la Revolución tiene todavía muchas batallas que librar, y nosotros creemos que nuestro primer pensamiento y nuestra primera preocupación debe ser qué hacemos para que la Revolución salga victoriosa.  Porque lo primero es eso: lo primero es la Revolución misma”.

“Nosotros creemos que con el esfuerzo de todos estamos llevando adelante una verdadera revolución, y que esa revolución se desarrolla y parece llamada a convertirse en uno de los acontecimientos importantes de este siglo”.

“(…) la Revolución significa precisamente más cultura y más arte. Les pedimos que pongan su granito de arena en esta obra que, al fin y al cabo, será una obra de esta generación. La generación venidera será mejor que nosotros, pero nosotros seremos los que habremos hecho posible esa generación mejor.  Nosotros seremos forjadores de esa generación futura”.

“Nosotros creemos que los escritores y artistas deben tener todos oportunidad de manifestarse; nosotros creemos que los escritores y artistas, a través de su asociación, deben tener un magazine cultural amplio, al que todos tengan acceso”.

“Nadie ha supuesto nunca que todos los hombres o todos los escritores o todos los artistas tengan que ser revolucionarios, como nadie puede suponer que todos los hombres o todos los revolucionarios tengan que ser artistas, ni tampoco que todo hombre honesto, por el hecho de ser honesto, tenga que ser revolucionario. Revolucionario es también una actitud ante la vida, revolucionario es también una actitud ante la realidad existente.

“(…) uno de los propósitos fundamentales de la Revolución es desarrollar el arte y la cultura, precisamente para que el arte y la cultura lleguen a ser un verdadero patrimonio del pueblo”.

“Partiendo de nuestros esfuerzos sanos, patrióticos e internacionalistas en las tareas manuales e intelectuales que realizamos cada día, me atrevería a expresar: todo lo que fortalezca éticamente a la revolución es bueno, todo lo que la debilite es malo”.

“Nosotros tenemos que considerarnos principalmente como eso. ¿Cuál es nuestra obra?, ¿cuál es la obra de todos nosotros? La obra de todos nosotros es el porvenir. Y el porvenir es mucho más importante que el presente, y los frutos de ese porvenir serán mucho más importantes que nosotros, lo que nosotros estamos haciendo vale mucho más que nosotros mismos”.

“A todos nosotros, sin excepción, nos corresponde el papel de enseñar; a todos nosotros, sin excepción, nos corresponde el papel de maestros. La tarea más importante de todos nosotros es preparar el porvenir; nosotros somos, en esta hora de la patria, el puñado de semillas que se siembra en el surco de la Revolución para hacer el porvenir”.

“(...) nosotros podemos decir que Sancti Spíritus ha continuado la marcha de Serafín Sánchez; que el pueblo de Cuba ha continuado la marcha de Serafín, de Maceo, de Martí, de Agramonte y de todos aquellos hombres grandes e ilustres que con orgullo constantemente recordamos, como recordamos también y seguiremos la marcha de aquellos que a lo largo de este siglo lucharon, se sacrificaron, y muchos de los cuales dieron su vida en el cumplimiento del deber de defender la patria y la Revolución”.