“La Revolución que estamos haciendo no llegará al máximo de sus realizaciones, si parejamente no se produce en nuestras universidades el equipo de hombres que salve la tremenda laguna que se creó por ausencia de hombres técnicamente capacitados”.

“Porque fue precisamente en la universidad donde surgieron los hombres que han dirigido esta Revolución, y fue esta universidad donde, si bien académicamente no aprendimos todo lo que podíamos haber aprendido, sin embargo, fue para nosotros una gran escuela en el orden de la psicología humana, de la experiencia social, de la preparación para la lucha que más tarde habríamos de llevar adelante”.

“Sí, combatientes, y lo decimos con orgullo, porque combatir contra los soldados fascistas y racistas del apartheid, e incluso contribuir a la victoria de los pueblos de África que veían en aquel sistema su mayor afrenta, es y será siempre un motivo de orgullo".

"Con la frente en alto, y el corazón en medio del pecho, este pueblo está dispuesto a afrontar el porvenir, sea cual sea el porvenir."

“Mis convicciones más profundas: la increíble e inédita globalización que nos ocupa, es un producto del desarrollo histórico; un fruto de la civilización humana; se alcanzó en un brevísimo período de no más de tres mil años en la larga vida de nuestros antepasados sobre el planeta (...)”

“No se actúa en vano cuando se actúa con honestidad y con justicia; no se actúa en vano cuando se sirve al pueblo, cuando se dictan leyes revolucionarias a favor del pueblo, porque es un hecho cierto, es un hecho evidente hasta lo increíble, que el pueblo no falla, que el pueblo responde”.

“En la historia de nuestra juventud estuvo siempre presente el recuerdo de aquellos estudiantes de medicina, y los estudiantes lucharon siempre contra los gobiernos tiránicos y corrompidos”.

“Uno, incluso, entrega la vida por una noble idea, por un principio ético, por un sentido de la dignidad y el honor, aun antes de ser revolucionario.”

“Es preciso buscar aquel común denominador que une a los hombres en vez de dividirlos, buscar aquella comprensión que hace a los hombres amarse en vez de odiarse, muchas veces por prejuicios, muchas veces por errores”.

“Nadie debe tener derecho a fabricar armas nucleares. Menos aun el derecho privilegiado que ha impuesto el imperialismo para imponer su dominio hegemónico y arrebatarles a los países del Tercer Mundo sus recursos naturales y materias primas. Lo hemos denunciado mil veces, pero no es la solución. La primera solución para un país del Tercer Mundo es no tenerle ningún miedo, así lo hemos hecho siempre y ya comienzan a desmoralizarse.”