“Ningún homenaje mejor a los fundadores de nuestra república; ningún homenaje mejor al Apóstol de nuestra independencia, José Martí; ningún homenaje mejor a todos los hombres que cayeron en aquellas luchas y a todos los cubanos que se sacrificaron en las luchas posteriores”.

“¡Cuba no se acobardará, Cuba no retrocederá; la Revolución no se detendrá, la Revolución no retrocederá, la Revolución seguirá adelante victoriosamente, la Revolución continuará inquebrantable su marcha! Y esa es nuestra promesa no a los que han muerto, porque morir por la patria es vivir, sino a los compañeros que llevaremos siempre en el recuerdo como algo nuestro; y no en el recuerdo en el corazón de un hombre, o de hombres, sino en el recuerdo único que no puede borrarse nunca: el recuerdo en el corazón de un pueblo”.

“Y no solo sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencer cualquier agresión, y que nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria: la de la libertad o la muerte. Solo que ahora libertad quiere decir algo más todavía: libertad quiere decir patria. Y la disyuntiva nuestra sería patria o muerte”.

 

“La Revolución tiene que librar la batalla en el exterior también para mantener bien informados a los pueblos. La Revolución tiene que buscar amigos en el exterior, tiene que buscar plumas brillantes, tiene que buscar escritores honestos, tiene que buscar todas aquellas personas que sean capaces de pensar honradamente y dar un juicio justo acerca de este proceso, para que nos visiten, para que vean la obra de la Revolución, porque cualquier persona honesta que visita Cuba, que recorra nuestras ciudades y nuestros campos, que conversa con el pueblo, es, con toda seguridad, un amigo de nuestra causa; es, con toda seguridad, un defensor de nuestra Revolución.”

“La Revolución tiene que librar la batalla en el exterior también para mantener bien informados a los pueblos. La Revolución tiene que buscar amigos en el exterior, tiene que buscar plumas brillantes, tiene que buscar escritores honestos, tiene que buscar todas aquellas personas que sean capaces de pensar honradamente y dar un juicio justo acerca de este proceso, para que nos visiten, para que vean la obra de la Revolución, porque cualquier persona honesta que visita Cuba, que recorra nuestras ciudades y nuestros campos, que conversa con el pueblo, es, con toda seguridad, un amigo de nuestra causa; es, con toda seguridad, un defensor de nuestra Revolución.”

“[...] Democracia es aquella en que la mayoría gobierna; democracia es aquella en que la mayoría cuenta; democracia es aquella en que los intereses de la mayoría se defienden; democracia es aquella que garantiza al hombre, no ya el derecho a pensar libremente, sino el derecho a saber pensar; el derecho a saber escribir lo que se piensa, el derecho a saber leer lo que se piensa, el derecho a saber leer lo que se piensa o piensen otros; el derecho al pan, el derecho al trabajo, el derecho a la cultura y el derecho a contar dentro de la sociedad [...]”.

“Los trabajadores todos son los aliados naturales de la Revolución; de las filas de los trabajadores tiene la Revolución que extraer a los mejores combatientes. Y nadie debe olvidarse la influencia que durante tantos años estuvieron ejerciendo esos intereses sobre nuestros trabajadores, la influencia que a través de la prensa, a través del cine, a través de la propaganda, a través de todos los medios posibles de divulgación estuvieron haciendo sobre los trabajadores. Porque, sencillamente, esa era una de las armas principales que usaban para mantenerlos confundidos, para mantenerlos divididos, para debilitar la fuerza de la clase”.

“[...] y eso que se llama amor a la patria, es una materia prima espiritual que produce mucho más energía que el uranio y el hidrógeno [...]”.

“Sería absurdo creer que la obra revolucionaria tenga que ser perfecta, todos nos esforzamos por hacerlo lo mejor posible, todos deseamos que sea lo más perfecta posible y todos saben los esfuerzos que hacemos por llevarla adelante con el más generoso espíritu humano, con el más absoluto respeto a la dignidad del hombre y a la libertad de nuestros compatriotas. ”

“[...] Tener convicción significa saber mantenerla en la cárcel o en el cadalso; saber mantenerla en la soledad más espantosa, saberla sostener en todas las circunstancias”.

“La vida de la Revolución Cubana no es vida prestada, es vida que nació de la entraña de nuestro pueblo, vida que se alimenta de esa entraña de pueblo, vida vigorosa, vida indestructible; porque por encima de todos esos quehaceres yankis, por encima de todas esas maniobras, por encima de esos planes, hay una realidad viviente aquí, en nuestra isla, que para destruirla, ¡tienen que destruir la isla!”