“El decadente sistema capitalista imperialista en su etapa de globalización neoliberal carece ya en absoluto de soluciones para los grandes problemas de la humanidad, cuya cifra de habitantes se ha cuadruplicado en apenas un siglo. No tiene porvenir posible. Destruye la naturaleza y multiplica el hambre. Nuestra experiencia noble y humana en numerosos campos será útil a muchos pueblos del mundo.”

"No deseamos que la sangre de cubanos y norteamericanos sea derramada en una guerra; no deseamos que un incalculable número de vidas de personas que pueden ser amistosas se pierdan en una contienda. Pero jamás un pueblo tuvo cosas tan sagradas que defender, ni convicciones tan profundas por las cuales luchar, de tal modo que prefiere desaparecer de la faz de la Tierra antes que renunciar a la obra noble y generosa por la cual muchas generaciones de cubanos han pagado el elevado costo de muchas vidas de sus mejores hijos. Nos acompaña la convicción más profunda de que las ideas pueden más que las armas por sofisticadas y poderosas que estas sean. Digamos como el Che cuando se despidió de nosotros: ¡Hasta la victoria siempre!"

“Hoy la crisis que atraviesa el mundo no es ni puede ser de un solo país, de un subcontinente o de un continente; es también global. Por ello, tal sistema imperial y el orden económico que ha impuesto al mundo son insostenibles. Los pueblos decididos a luchar, no solo por su independencia sino también por la supervivencia, no pueden ser jamás vencidos, incluso si se trata de un solo pueblo”.

“La batalla ahora es más dura y difícil. Un imperio hegemónico, en un mundo globalizado, la única superpotencia que prevaleció después de la guerra fría y el prolongado conflicto entre dos concepciones políticas, económicas y sociales radicalmente diferentes, constituye un enorme obstáculo para lo único que hoy podría preservar no solo los más elementales derechos del ser humano, sino incluso su propia supervivencia”.

"La humanidad puede salvarse, porque el imperio está sufriendo una profunda crisis; sin crisis no hay cambios, sin crisis no se forman las conciencias; un día de crisis forma más conciencia que 10 años de transcurrir del tiempo, que 10 años sin crisis."

“Es visible el hecho real de que por encima de todas las dificultades y por encima de todas las adversidades, la verdad se abre paso, las ideas más justas se multiplican y millones, decenas de millones, cientos de millones se están enrolando en las filas de la verdad, y esa verdad o esas verdades terminarán aplastando al imperio, y no solo desde fuera, sino también desde dentro.”

“Debe acabarse en el mundo la zoquetería, los abusos, el imperio de la fuerza y del terror. Este desaparece ante la ausencia total de miedo y cada vez son más los pueblos que tienen menos miedo, cada vez serán más los que se rebelen y el imperio no podrá sostener el infame sistema que aún sostiene”.

“El imperio no pudo alcanzar sus propósitos de desmembrar Angola y escamotear su independencia. Lo impidió la heroica y larga lucha de los pueblos de Angola y de Cuba”.

“La conducta y las acciones de respuesta de Cuba frente a las provocaciones del imperio serán absolutamente pacíficas, pero golpearemos con toda la fuerza de nuestra moral y estaremos dispuestos a derramar hasta la última gota de sangre ante cualquier agresión bélica del imperio revuelto y brutal que nos amenaza.  Nadie olvide un instante aquella grandiosa promesa del Titán de Bronce: quien intente apoderarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre si no perece en la contienda.”

"Casi 50 años, el bloqueo más largo de la historia. ¡Gracias, imperio yanki, porque nos hiciste crecer, nos hiciste alcanzar altura al cabo de los años! ¡Coronaste la sangre de todos los cubanos que han luchado y muerto aquí y en otras partes, con la derrota bochornosa de tu cínico bloqueo, tus cínicos intentos de destruirnos!”

“El imperialismo jamás podrá aplastar a Cuba.”
 

“...El gobierno de Estados Unidos y sus instituciones más representativas decidieron de antemano la libertad del monstruo...Los que lo entrenaron y le ordenaron destruir una nave cubana de pasajeros en pleno vuelo, con 73 atletas, estudiantes y otros viajeros nacionales y extranjeros a bordo, además de su abnegada tripulación; los que, estando preso el terrorista en Venezuela, compraron su libertad para suministrar y prácticamente dirigir una guerra sucia contra el pueblo de Nicaragua, que significó la pérdida de miles de vidas y la ruina del país por décadas; los que le dieron facultades para contrabandear con drogas y armas a fin de burlar las leyes del Congreso; los que con él crearon la terrible Operación Cóndor e internacionalizaron el terror; los que llevaron a la tortura, la muerte y muchas veces a la desaparición física de cientos de miles de latinoamericanos, era imposible que actuaran de otra forma. ”