"(…) deseamos y necesitamos que nos visiten los turistas de otros países, pero también es natural que luchemos porque lo disfruten los cubanos".
"En la misma medida en que el Gobierno Revolucionario pone las bellezas naturales y los recursos naturales de Cuba al alcance de todos los ciudadanos, los está poniendo también al alcance de todos los viajeros de América Latina. Porque no vemos el porqué, sino una razón egoísta, de esa práctica en virtud de la cual se impide a las personas de recursos modestos, la oportunidad de disfrutar de aquellos beneficios que pueden estar al alcance de todos; no vemos por qué ese criterio mercantilista de la exclusividad que haga que solo reducidos grupos de personas puedan disfrutar, por ejemplo, de unas playas como las que nosotros tenemos y como era antes; nosotros entendemos que es no solo más justo, sino incluso más económico y más beneficioso para las naciones, que esos beneficios estén al alcance del mayor número de personas posible, y eso es lo que estamos haciendo en Cuba: desarrollando todos los sitios que tienen cualidades para convertirse en lugares atractivos al turista y ponerlos al alcance del pueblo".
"El turismo ha sido una de las tantas actividades, igual que la educación, igual que otros muchos aspectos de la vida cubana, a la cual nosotros le hemos dedicado nuestra atención. Bellezas naturales tiene nuestro país, como tienen todos los países de América Latina".
"Aquí no les ponemos restricciones a los turistas norteamericanos y que, lejos de ello, nos hemos esforzado en traer el mayor número de turistas a nuestro país, ¡a pesar de que entre turista y turista venga algún espía o algún agente contrarrevolucionario del Departamento de Estado!".
“El turismo se puede desarrollar porque es un recurso económico del país, proveniente de los recursos de nuestro cielo, de nuestros mares, de nuestra atmósfera; no somos petroleros, tenemos que explotar el sol, el mar, el aire y las bellezas naturales de nuestro país. Pero que nadie se imagine aquí jamás un turismo de juegos, de casino, de prostitución, o cosas por el estilo, ¡porque primero nos morimos de hambre hasta el último ciudadano de este país antes que consentir ninguna violación de esa índole a la moral de nuestro pueblo, a la ética de nuestra Revolución!”
"Claro que hay muchas cosas buenas para el turista extranjero que las recibe también la población; si hacemos un acuario lo va a disfrutar toda la población, los turistas también; si hacemos un zoológico lo va a disfrutar toda la población, los turistas también; si hacemos esos centros de recreación infantil y juvenil, como los que tenemos en Baconao, lo disfrutan todos los niños. Ese desarrollo turístico va a ayudar también a la población en muchas cosas, y le va a originar importantes ingresos al país".
"Si la salud humana es muy importante, también es muy importante la economía para el país; y nosotros no podemos lanzarnos en esa tarea si no garantizamos exigencia, si no garantizamos disciplina. Ustedes saben que debe ser así, porque nos quedan todavía bastantes hábitos de indisciplina. Por mucho que hayamos mejorado y que vamos mejorando cada año, y por mucho que somos amables, de verdad, y por mucho que seamos hospitalarios, y lo somos, el mundo de hoy exige conocimiento, el mundo de hoy exige rigor. El mundo de hoy exige disciplina o no se puede competir; el mundo de hoy exige eficiencia o no se puede competir, y en nuestro país habrá que competir con muchos polos turísticos en el mundo".
"El turista paga, y paga caro, pero necesita una atención óptima. Hay que saber cómo se brinda esa atención, hay que ver cuál debe ser la disciplina en el trabajo de una instalación de este tipo; y aquí, desde luego, no habrá paternalismo, a no ser que los administradores españoles se nos vuelvan paternalistas igual que los nuestros. Les hemos dicho: “Administren el hotel”, y así será durante años, digamos, hasta que nosotros tengamos cuadros que puedan hacer el trabajo de la forma que lo hacen ellos, con la experiencia que lo hacen ellos. La disciplina aquí es rigurosa. Como es necesario tener éxito, hemos establecido para los hoteles de turismo internacional la misma disciplina que para los hospitales, similar, una disciplina rigurosa".
"No aparecerá por el Caribe, y posiblemente no aparezca por ninguna otra parte, una fuerza de trabajo con el nivel de instrucción —no digo de experiencia— que tienen los trabajadores de este hotel y de los demás hoteles que hagamos; personal seleccionado, casi todo nuevo, y es mejor, porque lo nuevo no arrastra viejos hábitos, lo nuevo no arrastra malos hábitos, y muchas veces los malos hábitos se desarrollan, y hasta se trasmiten, de generación en generación. Ahora nosotros vamos a tener una experiencia tremenda, vamos a adquirir una experiencia enorme de cómo se administra un hotel. Esa no es cuestión ideológica; esa es cuestión tecnológica, esa es cuestión científica".
"De muchas cosas hemos aprendido, pero en esto de turismo nos queda un mundo por aprender […] nuestros asociados extranjeros traen la experiencia, y traen la experiencia del más alto nivel mundial. Nuestros asociados extranjeros traen mercados, porque tienen relaciones en el amplio mundo de la industria turística que nosotros no las tenemos. Y se dice —no solo lo he escuchado, sino que lo he leído recientemente— que el turismo será, ya en los próximos 10 años, la industria número uno del mundo, por encima de la industria petrolera, que ustedes saben que es multimultimillonaria, por los precios privilegiados —digámoslo así— que ha tenido el petróleo; el turismo, repito, será la industria número uno. Y ya que nosotros no hemos encontrado esos gran des yacimientos de petróleo, qué maravilloso es disponer de esos extraordinarios yacimientos de recursos naturales para el turismo".
"Tal vez muchos imaginaban que el turismo era una cosa que no tenía importancia al lado del petróleo. ¡Y claro que necesitamos petróleo, por supuesto!, pero cuando hicimos todos los análisis y todos los cálculos, por mucho petróleo que pudiera haber debajo de esta península, no era nada comparado con lo que la misma puede producir al país a través del turismo".
"El país tiene muchos Varadero, posee incontables playas similares a esta, lugares vírgenes totalmente. Solo entre Santa Lucía, y a lo largo de la cayería por el norte: Sabinal, Romano, Cayo Coco, Cayo Guillermo, hasta Cayo Santa María, cerca de Caibarién, hay más de 100 kilómetros de playas y algunas de ellas tan buenas e incluso, a mi gusto, mejores que Varadero; no muchas, pero hay tres de ellas, de condiciones extraordinarias".