"¡Que se nos deje trabajar en paz! Más que las armas, preferimos emplear los instrumentos de trabajo. No queremos matar y destruir, sino crear. A nuestro pueblo no lo dejan crear, y constantemente lo obligan a movilizarse, a ponerse en pie de guerra, a defenderse, a prepararse. Porque lo obligan, no porque nosotros deseemos esa política. Es una política impuesta por los agresores contra nuestro país. Y lo que quiere nuestro país es trabajar, lo que quiere es desarrollar sus recursos, desarrollar su pueblo, llevar adelante su trabajo pacífico".
“Es verdad que aún estamos bajo el bloqueo imperialista; es verdad que los imperialistas tratan de estrechar ese bloqueo, y que no sabemos cuán largo tiempo tendremos que resistir esa situación. ¡Y la resistiremos! ¡porque nuestra bandera revolucionaria no se plegará jamás! ¡porque la frente alta de esta nación no se doblegará jamás! Porque afrontaremos los riesgos que sean necesarios cuanto tiempo sea necesario; afrontaremos los sacrificios que sean necesarios, cuanto tiempo sea necesario. Porque nosotros asumimos las responsabilidades plenas de nuestra conducta, de nuestra historia, de nuestra Revolución”.
“En la América Latina no debe quedar ni uno, ni dos, ni tres pueblos luchando solos contra el imperialismo. La correlación de fuerzas de los imperialistas en este continente, la proximidad de su territorio metropolitano, el celo con que tratará de defender sus dominios en esta parte del mundo, exige en este continente, más que en ninguna otra parte, una estrategia común, una lucha común y simultánea”.
“Muchos son los esfuerzos que Estados Unidos ha hecho por destruir el nacionalismo puertorriqueño, por destruir la cultura de Puerto Rico, por destruir todas las características propias del pueblo puertorriqueño. […]”
“Habrá victorias, habrá reveses, habrá avances, habrá retrocesos; pero el advenimiento de una nueva era, la victoria de los pueblos frente a la injusticia, frente a la explotación, frente a la oligarquía, frente al imperialismo, cualesquiera que sean los errores de los hombres, cualesquiera que sean las concepciones equivocadas que puedan tratar de entorpecer el camino, es inevitable”.
“Es que en Che no solo admiramos al guerrero, al hombre capaz de grandes proezas. Y lo que él hizo, y lo que él estaba haciendo, ese hecho en sí mismo de enfrentarse solo con un puñado de hombres a todo un ejército oligárquico, instruido por los asesores yankis suministrados por el imperialismo yanki, apoyado por las oligarquías de todos los países vecinos, ese hecho en sí mismo constituye una proeza extraordinaria”.
“¡Los verdaderos enemigos del pueblo de Estados Unidos son los monopolistas y son los aventureros del Pentágono, son los imperialistas, que los conducen a ese tipo de aventuras y a ese tipo de fechorías y de agresiones en el mundo!”
“Ese es el cinismo, la ausencia total de moral, de escrúpulos, de los gobernantes del imperio yanki, que así han estado con esas fechorías escribiendo la historia de Estados Unidos en los últimos tiempos; con todos esos episodios misteriosos que todavía ni se sabe, como el famosísimo episodio del Maine, en que todavía nadie es capaz de decir qué pasó realmente”.
"Los imperialistas en otros lugares encontraron hombres y encontraron dirigentes dispuestos a la corrupción, dispuestos al soborno, dispuestos a la traición, ¡y aquí se encontraron una roca inconmovible!"
“Estamos conscientes de que nuestra lucha será larga, de que nuestras dificultades son grandes. Los imperialistas no se resignan a los cambios en la América Latina; los imperialistas no se resignan a la existencia de una revolución en las proximidades de su territorio; los imperialistas suelen aceptar la coexistencia con la Revolución Cubana, en la medida en que la Revolución Cubana dejara de ser revolución; en la medida en que dejara de ser un ejemplo para los demás países; en la medida en que se neutralizara; en la medida en que claudicara”.
“Nuestro país, en las proximidades de Estados Unidos, considera como cuestión fundamental el mantenimiento de una posición firme, el mantenimiento de una posición radical, el mantenimiento de una política intransigente con la ideología revolucionaria y de las banderas revolucionarias”.
“Nuestro país, a pesar de la proximidad de Estados Unidos, ha podido resistir las campañas políticas, la ofensiva ideológica, y ha podido mantenerse fuerte en el seno del pueblo”.