"(...) en las circunstancias actuales la Revolución Cubana tiene que estar muy alerta y el pueblo cubano tiene que estar muy alerta y muy unido frente a los peligros que lo amenazan".

“Fomentemos, pues, la virtud, fomentemos la dignidad, reverenciemos cada vez más a nuestros fundadores, recordemos cada vez más a nuestro Apóstol, más cada año y no por un motivo solo de gratitud, sino por ser necesidad, porque los necesitamos, porque necesitamos que con nosotros libren las batallas que estamos librando; recordémoslo y venerémoslo cada vez más y con más fervor”.

“Fomentemos, pues, la virtud, fomentemos la dignidad, reverenciemos cada vez más a nuestros fundadores, recordemos cada vez más a nuestro Apóstol, más cada año y no por un motivo solo de gratitud, sino por ser necesidad, porque los necesitamos, porque necesitamos que con nosotros libren las batallas que estamos librando; recordémoslo y venerémoslo cada vez más y con más fervor”.

“[…] fue en el transcurso del presente siglo cuando nuestro pueblo pudo ir, paso a paso, conociendo aquella filosofía política, aquel pensamiento profundamente humano de nuestro Apóstol, y para que se vea el valor de las ideas y la verdad de aquel pensamiento que decía que “trincheras de ideas valían más que trincheras de piedra”; esas ideas, influyendo sobre nuestro pueblo en la medida en que se iban divulgando […]"

“Ningún homenaje mejor a los fundadores de nuestra república; ningún homenaje mejor al Apóstol de nuestra independencia, José Martí; ningún homenaje mejor a todos los hombres que cayeron en aquellas luchas y a todos los cubanos que se sacrificaron en las luchas posteriores”.

"Después de este largo trecho que ha andado la república, nos imaginamos aquellos hombres que hace más de medio siglo concibieron para su patria grandes realizaciones, por las cuales ellos se decidieron a entregarlo todo. ¿Qué cruzaba por la mente de aquellos revolucionarios? ¡Cuántas esperanzas!  ¡Cuántos sueños de felicidad para su país!  Cuántas ilusiones, sin pensar quizás en lo lejos que estaban de realizarse todavía, porque la patria plenamente libre, la república absolutamente independiente y soberana, el pueblo dueño de sus propios destinos, fue un sueño de aquel día”.

“La fecha nos trae el recuerdo de aquel gran luchador por la independencia de Cuba, por la soberanía de nuestro pueblo, por la paz y la justicia entre los hombres, que cayó un día como hoy, nuestro inmortal José Martí”.

"¡Y nosotros queremos que todos los niños sean felices!  Para que los niños sean felices se ha luchado, para que los niños sean felices han tenido que dar su vida muchos patriotas, desde Martí, Maceo y todos los que han muerto".

José Martí, guía y apóstol de nuestra guerra de independencia contra España, nos enseñó ese espíritu internacionalista que Marx, Engels y Lenin confirmaron en la conciencia de nuestro pueblo. Martí pensaba que "patria es humanidad", y nos trazó la imagen de una América Latina unida frente a la otra América imperialista y soberbia, "revuelta y brutal" —como él decía—, que nos despreciaba.

“Martí nos enseñó su ardiente patriotismo, su amor apasionado a la libertad, la dignidad y el decoro del hombre, su repudio al despotismo y su fe ilimitada en el pueblo.  En su prédica revolucionaria estaba el fundamento moral y la legitimidad histórica de nuestra acción armada.  Por eso dijimos que él fue el autor intelectual del 26 de Julio.”

“A principios de 1895, el patriota Juan Gualberto Gómez se alzó en armas, siguiendo las directrices de Martí para dar inicio a la Guerra de Independencia”.

Martí fue el que más se preocupó por los niños, el que más se preocupó por la educación y el que más deseó convertir las fortalezas en escuelas. […]”