"Nosotros sabemos el inevitable desenlace de la lucha del hombre por la justicia, de la lucha del hombre por la libertad; de la lucha de los pueblos por su soberanía y por sus derechos".

“El mundo ha sido solidario con Cuba y por eso Cuba se siente cada día más y más solidaria con todos los pueblos del mundo. Cuba ha tenido la ocasión de experimentar lo que es la solidaridad de los pueblos, esa palabra está llena de sentido para los cubanos y por eso nosotros que sabemos lo que es la solidaridad mundial, nos sentimos obligados con todos los pueblos que necesitan de nuestra solidaridad y Cuba le debe a esa solidaridad en gran parte, haber podido resistir los ataques del imperialismo y Cuba sabe que con esa solidaridad continuará luchando y continuará resistiendo”.

“De nuevo, en el año 1895, el pueblo volvió a luchar. Ya en aquella ocasión contaban con muchos hombres que tenían experiencias de la guerra anterior. Y así, hombres procedentes del campo, como los Maceo, Calixto García, Máximo Gómez que si bien había tenido alguna educación militar en su tierra natal, era también un hombre humilde dedicado a las tareas agrícolas, aquellos hombres asombraron al mundo con su capacidad de jefe, con su audacia, con su inteligencia, y muchos de ellos derrotaron a los mejores generales del ejército español, graduados en las escuelas militares de su país.

Y no fueron los combatientes los que pudieron pasear esa bandera, la bandera de la patria en la hora del triunfo, fueron los rapaces extranjeros, los cowboys del oeste, los agentes de la rapiña, los que hicieron ondear en los mástiles de la patria su bandera, su bandera imperial, su bandera de explotación, y fueron sus soldados los que sustituyeron a los soldados de España, los que implantaron su orden, los que ni siquiera dejaron entrar en Santiago de Cuba al glorioso general Calixto García.”

“Y nunca un pueblo se dedicó con más tenacidad y más entusiasmo a la tarea de enseñar y de aprender; nunca un pueblo le dedicó tanta energía a la lucha contra la ignorancia, a la lucha por la cultura. Y eso significa lo que es una revolución”.

“Tesoneramente seguiremos luchando para forjar las nuevas condiciones de vida para nuestro pueblo, las nuevas condiciones de salud y las nuevas condiciones de felicidad y de alegría para nuestro pueblo, conscientes de que ese es nuestro deber, y conscientes de que todo el pueblo, cada vez más firmemente, marchará por esos caminos de superación y de progreso”.

“(…) el futuro pertenece, no a los que se resignan, sino a los que luchan por ese futuro, a los que combaten, ¡a los que están dispuestos a pagar por un mañana mejor el precio que el presente les exija!”

“Y ese es el gran mérito de nuestro pueblo en América, el haber demostrado que un pueblo que vivió siglos de opresión, de coloniaje, primero español, imperialista después, un pueblo que vivió siglos de ignorancia y de explotación, un pueblo pequeño a 90 millas solamente de la metrópoli imperial más reaccionaria y más poderosa del mundo como potencia imperialista, no como potencia mundial".

"Hemos ganado una gran batalla, y hay que llamarlo así: batalla, porque la victoria contra el analfabetismo en nuestro país se ha logrado mediante una gran batalla, con todas las reglas de una gran batalla. Batalla que comenzaron los maestros, que prosiguieron los alfabetizadores populares, y que cobró extraordinario y decisivo impulso cuando nuestras masas juveniles, integradas en el ejército de alfabetización "Conrado Benítez", se incorporaron a esa lucha".

“Y ante la realidad objetiva e históricamente inexorable de la revolución latinoamericana, ¿cuál es la actitud del imperialismo yanki? Disponerse a librar una guerra colonial con los pueblos de América Latina; crear el aparato de fuerza, los pretextos políticos y los instrumentos seudolegales suscritos con los representantes de las oligarquías reaccionarias para reprimir a sangre y fuego la lucha de los pueblos latinoamericanos”.

"La lucha por la paz, es decir, la lucha contra la guerra, la lucha por el desarme, significa no una actitud pasiva, sino una actitud activa en favor de la independencia y de la liberación de los pueblos".

“Cada cual debe luchar por la paz a su manera, cada cual debe luchar por la paz con lo que pueda y como pueda. Así, la América Latina, al enfrentarse cada vez más a los imperialistas, lucha por la paz. Mientras más pueblos luchando por su libertad, más posibilidades de paz en el mundo, más maniatados estarán los imperialistas, más débiles serán los imperialistas para desencadenar la guerra”.