“Nuestro pueblo ha alcanzado una extraordinaria altura en la historia, una extraordinaria altura en conciencia, en calidad, en condiciones revolucionarias, que nos inspiran confianza, que nos inspiran seguridad. ¡Nosotros podremos (…) ser barridos físicamente de la faz de la Tierra, pero el ejemplo de Cuba, ya podemos decirlo, será inmortal!”
“No hay fuerza en el mundo capaz de doblegar a nuestro pueblo”.
“La fortaleza de la Revolución reside ante todo en el pueblo, en que contamos con un Partido firmemente establecido y estrechamente vinculado al pueblo, con organizaciones de masas capaces de cumplir su cometido, con instituciones de gobierno prestigiosas y cuya competencia mejora sistemáticamente, con una economía en desarrollo”.
“Cuidar la salud del pueblo, evitar sus sufrimientos y sanar sus enfermedades es una tarea, principalmente, de orden social y moral; pero también tiene un sentido económico, pues son los hombres y mujeres del pueblo los que crean los valores, y una población trabajadora sana y fuerte es imprescindible para el desarrollo.”
“La ANAP no está integrada por pequeños burgueses, no está integrada por trabajadores intelectuales revolucionarios, aunque el nivel intelectual de los cuadros de la ANAP se ha desarrollado mucho, la ANAP está integrada por campesinos; y a lo largo de 20 años, junto a los intereses de los obreros y los intereses de todo el pueblo, ha sabido defender consecuente y lealmente los intereses de los campesinos, y ha sido la voz, la conciencia de nuestro campesinado a lo largo del proceso revolucionario”.
“La mente humana se subleva de indignación al pensar que muchos de los angustiosos problemas que agobian a la mayor parte de la población mundial, como son el hambre, la incultura, la desatención de la salud, la falta de vivienda y de trabajo, pudieran aliviarse en gran medida si solamente una parte de los fabulosos recursos que se destinan a la carrera de armamentos y a los gastos militares se pusieran en función de la justa causa del bienestar y el progreso de los pueblos”.
“Es necesario crear una cultura de la naturaleza en nuestro pueblo, llevándolo a ella, enseñándole a cuidarla y a disfrutarla, convirtiendo el movimiento de excursionistas en un poderoso ejército de protectores de la flora, la fauna y el medio natural en general”.
“(…) la tarea humana puede ser siempre más perfecta. Esa tiene que ser la conciencia de nuestros trabajadores, de nuestros estudiantes, de nuestro pueblo, de nuestras Fuerzas Armadas. Y así somos, somos conscientes de debilidades, de deficiencias, pero lucharemos incesantemente por superarlas”.
“Jamás la causa palestina pareció más justa que en el contraste con la brutalidad repulsiva de sus adversarios. La humanidad no olvidará ni el heroísmo de los agredidos ni la barbarie de los agresores. Es dramático que el pueblo hebreo, que suscitó compasión y simpatías universales cuando Hitler amenazó con su exterminio, haya sido conducido por el sionismo a comprometerse en este insano genocidio. Se explica, por ello, que en el propio Israel haya surgido un clamor de paz y el reclamo de castigo para los responsables de aquellas matanzas”.
"Frente a la tragedia nuclear que nos amenaza, el drama del subdesarrollo y la explotación que nos oprime, y la crisis económica y social que nos azota, no caben la resignación ni el acomodo. La única salida a la altura del hombre es la de luchar."
“Como ustedes saben, hay muchas mujeres en las Milicias de Tropas Territoriales, porque la Revolución la tiene que defender todo el pueblo, de todas las edades: jóvenes, viejos y niños, hombres, mujeres.”
"Nosotros no queremos que haya guerra, no deseamos que alguna vez nuestra patria sea agredida, no deseamos circunstancias como esas, duras, difíciles; pero antes de renunciar a nuestros principios, antes de renunciar a nuestra independencia, antes de renunciar a la Revolución, preferimos la muerte. Eso es lo que dicen también nuestros niños y dicen también nuestros pioneros."