“A la Revolución y al socialismo, debemos hoy todo lo que somos. Si a Cuba regresara alguna vez el capitalismo, nuestra independencia y soberanía desaparecerían para siempre, seríamos una prolongación de Miami, un simple apéndice del imperio yanki, el cumplimiento de aquella repugnante profecía de un presidente de Estados Unidos en el siglo pasado cuando pensaban anexar nuestra isla y dijo que esta caería en manos de ese país como una fruta madura”.

“La consagración del principio de intervención universal por una gran potencia es el fin de la independencia y la soberanía en el mundo. ¿Qué paz y seguridad es la que espera a nuestros pueblos, como no sea la que nosotros mismos seamos capaces de conquistar con nuestro heroísmo?”

“En todas partes donde estuvieron los internacionalistas cubanos fueron ejemplo de respeto a la dignidad y la soberanía del país. La confianza ganada en el corazón de esos pueblos no es casual, fue fruto de su intachable conducta. Por ello, en todas partes quedó el recuerdo de nuestro ejemplar desinterés y altruismo”.

“¡Confíen en Cuba! Cuba no solo está defendiendo allí en aquella trinchera su propia soberanía: nosotros entendemos que desde aquella trinchera estamos defendiendo también los intereses de los demás pueblos de América Latina.”

“Nuestro pueblo tiene una obra revolucionaria que defender, pero además tiene que defender su soberanía, su independencia, y está dispuesto a hacerlo”.

“Si en Cuba la Revolución fuera derrotada, desaparecería la independencia de nuestro país. Revolución, independencia y soberanía son cosas inseparables en Cuba”.

"No se conciben ni la independencia de este país, ni la soberanía de este país, ni el futuro de este país sin el socialismo. El socialismo es la esencia de nuestra Revolución, y esa es la primera reflexión que hacemos todos los días por la mañana para llegar a la conclusión a que hemos llegado, que es ¡socialismo o muerte!"

"Digo que no hay mundo unipolar, porque por lo menos hay un pedazo de tierra, y no es el único, donde los yanquis no mandan y donde los yanquis no mandarán. Y si un día lo intentan, tendrá que ser sobre nuestras cenizas, sobre nuestros huesos, sobre nuestra sangre."

“El bloqueo es algo más que prohibir la venta de mercancías de Estados Unidos, impedir comprar o vender en Estados Unidos, es una feroz presión y una feroz persecución para evitar que nosotros hagamos operaciones comerciales de ningún tipo, y todo ese poderío inmenso está concentrado hoy contra nuestro país”.

“El bloqueo dificulta el desarrollo de nuestro país, dificulta la obtención de recursos, dificulta la adquisición de alimentos y medicinas”.

“Para nosotros es inaceptable la cuestión del cese del bloqueo a cambio de concesiones políticas, concesiones que corresponden a la soberanía de nuestro país. Es absolutamente inaceptable, es indignante, es irritante, y, realmente, preferimos perecer a renunciar a nuestra soberanía”.

“¡La soberanía no se entrega ni se negocia! ¡El derecho a construir el régimen social, económico y político que nuestro pueblo elija, no se depone ante nada ni ante nadie!”