“Defenderemos la soberanía como algo sagrado mientras haya unos muy poderosos y otros muy débiles; mientras todos no estén dispuestos a renunciar a ella en aras de una soberanía universal”.
“Hay que acabar de plantear con toda firmeza que el principio de la soberanía no puede ser sacrificado en aras de un orden explotador e injusto en el que, apoyada en el poder y su fuerza, una superpotencia hegemónica pretende decidirlo todo”.
“Somos un pueblo patriótico y digno, que jamás aceptará imposiciones ni amenazas de nadie; pero amigo sincero del pueblo de Estados Unidos, y especialmente de todos los buenos norteamericanos, que son muchos, y cada vez descubrimos más.”
"Estamos dispuestos a prescindir de cualquier cosa, incluso la vida, menos la dignidad y la soberanía de nuestro país. No somos nosotros los que agredimos, hostilizamos o bloqueamos a Estados Unidos. No exigimos que su constitución y su sistema económico y político sean cambiados. Respetamos rigurosamente los derechos de los demás países. Los nuestros deben ser también respetados".
"El primero de enero de 1959 alcanzamos por primera vez la plena soberanía política. El gobierno de la nación comenzó a ser ejercido plenamente por el propio pueblo cubano, que barrió la sangrienta tiranía impuesta desde el exterior. Desde entonces este noble y heroico pueblo no ha cesado de luchar un solo día defendiendo su derecho al desarrollo, la justicia, la paz y la libertad".
“Con papeles el imperio adquirió gran parte de las riquezas del mundo, donde impone sus leyes, menospreciando la soberanía de las naciones.”
“Con papeles el imperio adquirió gran parte de las riquezas del mundo, donde impone sus leyes menospreciando la soberanía de las Naciones”
“El gobierno de los Estados Unidos emplea recursos económicos inimaginables para defender un derecho que viola la soberanía de todos los demás países: continuar comprando con billetes de papel las materias primas, la energía, las industrias de tecnologías avanzadas, las tierras mas productivas y los inmuebles más modernos de nuestro planeta.”
“Cuando se produjo la desintegración de la Unión Soviética, que fue para nosotros como si dejara de salir el sol, la Revolución Cubana recibe un golpe demoledor. No sólo se tradujo en un cese total de los suministros de combustible, materiales y alimentos; perdimos los mercados y precios alcanzados para nuestros productos en el duro bregar de la lucha por la soberanía, la integración y los principios. El imperio y los traidores, llenos de odio, afilaban los puñales con los que pensaban pasar a cuchillo a los revolucionarios y recuperar las riquezas del país. El Producto Interno Bruto comenzó a caer progresivamente hasta un 35 por ciento.
¿Qué país habría resistido tan terrible golpe? No defendíamos nuestras vidas; defendíamos nuestros derechos."
“¿Qué podrán esperar del imperio los pueblos de América Latina que aspiran al resguardo de la soberanía nacional? … ¿Puede ser o no sostenible semejante tiranía que tanto lesiona a la población del planeta?”
"Incapaz de resignarse a la independencia y al ejercicio de los derechos soberanos de Cuba, el gobierno de ese país adoptó la decisión de invadir nuestro territorio. La URSS no tuvo absolutamente nada que ver con el triunfo de la Revolución Cubana. Esta no asumió el carácter socialista por el apoyo de la URSS, fue a la inversa: el apoyo de la URSS se produjo por el carácter socialista de la Revolución Cubana. De tal modo es así que cuando la URSS desaparece, a pesar de eso, Cuba siguió siendo socialista."
“Nosotros tenemos un adversario bastante poderoso como lo es nuestro vecino más próximo: Estados Unidos. Le advertimos que resistiríamos el bloqueo, aunque eso podía implicar un costo muy elevado para nuestro país. No hay peor precio que capitular frente al enemigo que sin razón ni derecho te agrede. Era el sentimiento de un pueblo pequeño y aislado”.