“Cuando pensamos en nuestros éxitos, debemos pensar que con nuestros éxitos ayudaremos a otros pueblos, con nuestra técnica ayudaremos a otros pueblos y con nuestros técnicos. Pero, además, pudiera parecer egoísta que nosotros pensáramos en nuestro futuro y nos olvidáramos del resto del mundo; pudiera parecer egoísta cuando hablamos de nuestro futuro ante el hecho real y cierto de los problemas que la humanidad contemporánea enfrenta”.
"Debemos prepararnos a cumplir nuestros deberes con los demás pueblos, sin lo cual nuestro concepto de la solidaridad humana quedaría enmarcado en la esfera minúscula de nuestras fronteras nacionales y de nuestros intereses nacionales".
"Nuestro país llevará adelante su política internacionalista sin vacilaciones de ninguna índole y de solidaridad con el movimiento revolucionario en todo el mundo; nuestro país profundizará sus ideas revolucionarias y llevará adelante sus banderas hasta donde sea capaz; y nuestro país, además, mantendrá su sello propio, resultado de su experiencia y de su historia; y en la ideología, su criterio, su más absoluta independencia, su más propio camino, elaborado por nuestro pueblo y por nuestras experiencias y acorde a nuestras tareas."
"El pueblo de Viet Nam ha tenido siempre nuestro apoyo incondicional. Y en estos instantes su consigna revolucionaria, su histórica consigna de que la solución de la paz en Viet Nam es el retiro de las tropas yankis de ese país y de las tropas títeres tiene todo el apoyo y todo el respaldo de nuestro país".
“Permítasenos decir que, junto con el deseo de resolver los problemas de nuestro país, albergamos también el noble propósito de poder ser modestamente útiles de alguna u otra manera a muchas personas en el mundo que tienen problemas muy similares a los nuestros. ¡Búsquese una geografía y se verá dónde está el hambre en el mundo, dónde está la subnutrición y dónde está la pobreza! […]”
“Combatientes revolucionarios cubanos, a su vez, han derramado su sangre ayudando pueblos de otros continentes, ayudando pueblos africanos, y la han derramado ayudando pueblos latinoamericanos. Eso forma parte también de lo mejor de la tradición de nuestra patria y de nuestra Revolución.”
“(…) para nosotros la solidaridad no es simplemente una hermosa idea, un bello concepto que se expresa, sino algo real que nosotros hemos tenido sobradas oportunidades de comprender en nuestra experiencia revolucionaria”.
“(…) el sentimiento del deber de solidaridad internacional se fue arraigando desde el principio y ha llegado a ser una de las cuestiones esenciales, uno de los elementos esenciales de la educación y de la conciencia revolucionaria de nuestro pueblo. Por eso nuestro pueblo siente tan hondamente la solidaridad, la admiración y el apoyo hacia los pueblos que luchan por su liberación”.
"Las cosas de los ricos no despiertan nuestra simpatía, no despiertan nuestra solidaridad, nuestra solidaridad y nuestra simpatía la despierta el hombre que lucha, el hombre que trabaja, el hombre que se esfuerza por superarse, el hombre que lucha contra esa pobreza y la lleva con dignidad"
“[...] el cumplimiento de las obligaciones solidarias no es una virtud sino un deber”.
“Vivimos en una época nueva, en una época revolucionaria, cuya más hermosa virtud es la hermandad, es la solidaridad: porque si la explotación colonialista e imperialista predicaba el odio entre los pueblos, la revolución —a la vez que conquista para el hombre la libertad, la independencia y la justicia— crea entre los hombres y entre los pueblos vínculos de hermandad y vínculos de solidaridad”.
"La cultura humana empieza por la justicia entre los hombres, la hermandad entre los hombres, la solidaridad entre los hombres".