• The Key West Citizen, el principal periódico de Cayo Hueso, publica una escueta nota sobre el discurso de Fidel el 7 de diciembre en esa ciudad y acusa de comunista a los organizadores del acto.
  • Finaliza la estancia en Estados Unidos y en horas del mediodía regresa en viaje aéreo a Ciudad México, vía Nassau, tras siete semanas de fructífera labor en los Estados Unidos organizando a la emigración cubana. Trae consigo el borrador del Manifiesto No.2 del 26 de Julio al Pueblo de Cuba, fechado ese mismo 10 de diciembre en Nassau. Llama a las masas humildes de emigrados cubanos, a organizarse para manifestar su presencia en el acontecer político cubano, y las invitaba a erigirse en factor activo del proceso revolucionario.
  • A partir de su regreso a México, ocupa el apartamento no. 5 del edificio de Ramón  Guzmán 5, anteriormente alquilado a nombre de Juan Manuel Márquez.
  • Escribe carta a Arnaldo G. Barrón, Ángel Pérez Vidal y Pablo Díaz, del ejecutivo del Club Patriótico 26 de Julio de Nueva York, para expresarles algunas impresiones desfavorables del trabajo desarrollado allí después de su partida.
  • Envía misiva también a Victoriano Manteiga, director del periódico  La Gaceta y Presidente del Club Patriótico 26 de Julio de Tampa.
  • Escribe a los compañeros Pedro Valdivia, Enrique Hernández, Raúl Romero, Gilberto García y Rafael López, cinco emigrados cubanos que se le acercaron al final del acto del Palm Garden en Nueva York, para ofrecerse a organizar el Club Patriótico 26 de Julio de Unión City. Les trasmite orientaciones generales para la organización del Club.

  • Le escribe a Luis García Leal y otros emigrados residentes en Bridgeport, para agradecerles el entusiasmo, seriedad y responsabilidad en la lucha.

  • Escribe desde la capital mexicana a la maestra santiaguera María Antonia Figueroa, tesorera provincial del Movimiento 26 de Julio en Oriente, para hacerle un recuento del exitoso recorrido por Estados Unidos para organizar a la emigración cubana y solicitándole noticias sobre el trabajo de la sección económica del Movimiento en esa provincia.
  • Redacta una misiva al emigrado cubano Mario Villamía, de Nueva York, orientándole la carta que el 13 de noviembre le enviara al ejecutivo del Club Patriótico 26 de Julio de dicha ciudad, donde enjuicia el pobre trabajo de esa organización debido a rivalidades y los exhorta a recuperar el tiempo perdido.
    • Redacta en Ciudad México una comunicación a Mario Villamía, del Club Patriótico 26 de Julio de Nueva York, enviándole orientaciones para el trabajo revolucionario.

    • Escribe desde la capital mexicana a Arnaldo G. Barrón, del ejecutivo del Club Patriótico 26 de Julio de Nueva York, le anuncia el envió por correo de varios documentos para ese Club.

    • Envía carta al doctor Julio de Poo, presidente del Club Patriótico 26 de Julio de Cayo Hueso, en la que recuerda su estancia en esa ciudad y le da instrucciones para el trabajo revolucionario.

     

    • Escribe artículo “¡Frente a todos!”, en el que responde una vez más a los ataques de que es víctima por politiqueros sin escrúpulos de la oposición y voceros del régimen batistiano, el cual es publicado en la revista Bohemia el 8 de enero de 1956.

    • Recibe la rebaja de pena de dos meses -de la pena de quince años impuesta por los sucesos del cuartel Moncada- por el Consejo Superior de Defensa Social, conforme al Código de Defensa Social, que establece disminuciones de sanciones a los reclusos por observar buena conducta.
    • Envía un telegrama a los participantes en el radio-mitin de la emisora radial Onda Hispano-Cubana de La Habana en agradecimiento a los diferentes oradores que abogan por la libertad de los compañeros presos en el Reclusorio Nacional para Hombres de Isla de Pinos.
    • Envía una carta a su hermana Lidia desde el Reclusorio Nacional para Hombres de Isla Pinos agradeciendo la actitud de los que exigían la amnistía de los presos políticos.
    • Redacta desde prisión una carta dirigida a Luis Conte Agüero, periodista y político de filiación ortodoxa, en la que rechaza categóricamente la amnistía si su promulgación está condicionada a que él y los moncadistas presos renuncien a combatir al régimen batistiano por los medios que las circunstancias determinen.