“La Revolución tiene que comprender esa realidad, y por lo tanto debe actuar de manera que todo ese sector de los artistas y de los intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentren que dentro de la Revolución tienen un campo para trabajar y para crear; y que su espíritu creador, aun cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tiene oportunidad y tiene libertad para expresarse”.
 
 

“Hace algunos años se trabaja con creciente éxito en investigaciones sobre informática y computación; tanto en la industria electrónica como en la industria de computación y en la industria nuclear —desde luego, para fines exclusivamente pacíficos—, se cuenta con miles y miles de cuadros científicos y técnicos”.

“(…) no importa que el trabajo muchas veces sea duro en el campo, hay pocas actividades que compensen al hombre tanto como la actividad en la agricultura; hay pocas actividades que compensen al hombre y le brinden tantas satisfacciones como los éxitos en la agricultura”.
 
 

“(…) tenemos una gran confianza en nuestros campesinos y sabemos que con ellos podremos llegar hasta donde sea, hasta el fin del mundo, a cualquier objetivo, a cualquier meta”.

“La ANAP no está integrada por pequeños burgueses, no está integrada por trabajadores intelectuales revolucionarios, aunque el nivel intelectual de los cuadros de la ANAP se ha desarrollado mucho, la ANAP está integrada por campesinos; y a lo largo de 20 años, junto a los intereses de los obreros y los intereses de todo el pueblo, ha sabido defender consecuente y lealmente los intereses de los campesinos, y ha sido la voz, la conciencia de nuestro campesinado a lo largo del proceso revolucionario”.

“Creemos también en la necesidad de que los campesinos presten atención a la técnica, que presten atención a los métodos de cultivo, que presten atención a la fertilización, al regadío, a la selección de semillas. Les aseguro, compañeros, que la actual producción de los pequeños agricultores se puede fácilmente, fácilmente, duplicar; y se puede, con un esfuerzo mayor todavía, triplicar la actual producción (…)”

"A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos como prueba de que en este planeta, si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos. A nuestros hermanos de América Latina y del mundo debemos trasmitirles que el pueblo cubano vencerá".

“Y hay algo que se puede afirmar categóricamente: solo trabajando se puede avanzar, solo trabajando se pueden producir los bienes que el país necesita, solo trabajando se puede producir más alimento, solo trabajando se debe salir de las dificultades más apremiantes que tenemos”.

“La Revolución realiza una tarea ennoblecedora del hombre, dignificadora del hombre y sus mejores valores. Es precisamente la Revolución, la Revolución que busca una sociedad justa, un modo de vida superior, una sociedad más elevada, la que pone en sus niveles más altos los valores patrióticos y los valores humanos. El derecho del hombre a adquirir una cultura, a una escuela, a trabajar, a vivir. El derecho del hombre a la verdadera felicidad”.

“La ignorancia, el subdesarrollo, la dependencia económica, la pobreza, la devolución forzosa de los que emigran en busca de trabajo, el robo de cerebros, y hasta las armas sofisticadas del crimen organizado fueron las consecuencias de las intervenciones y el saqueo procedentes del Norte”.