“Esperamos que cada Primero de Mayo miles de hombres y mujeres de todos los rincones del planeta compartan con nosotros el Día Internacional de los Trabajadores, que durante 50 años hemos venido celebrando. No en vano, mucho antes del Primero de Enero de 1959 habíamos proclamado que nuestra Revolución sería la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes. Los éxitos de nuestra Patria en las esferas de la educación, la salud, la ciencia, la cultura y otras ramas, y en especial la fuerza y la unidad del pueblo, lo están demostrando, a pesar del bloqueo despiadado”.

“En otras ocasiones nos hemos reunido en actos grandiosos, unas veces para defender a nuestra patria de la calumnia, otras para conmemorar algún aniversario patriótico, otras para protestar de alguna agresión pero en ningún momento anterior se había reunido el pueblo en número mayor ni en acto tan significativo como este de hoy, en que se conmemora el Día Internacional de los Trabajadores  y, por tanto, el día de los trabajadores cubanos, pero, además, el día de los campesinos cubanos, el día de todos los que producen, el día de los humildes de nuestro pueblo; el día de los que no solo

"Nuestra Revolución tiene muchas cosas interesantes, muchas experiencias interesantes y útiles a todos los pueblos.  Pero sobre todo nuestro país tiene algo maravilloso, algo que hoy, Primero de Mayo, fiesta de los trabajadores, podemos proclamar con orgullo:  ¡Nuestro país tiene este pueblo, y este pueblo es lo más admirable que la Revolución tiene!"

" (...) el Primero de Mayo, se ha convertido, en virtud de su esfuerzo, en virtud de su triunfo desde el primero de enero, en factor preponderante y decisivo de la vida política del país, porque fue la clase obrera la que dio, con la huelga general que promovió con el Ejército Rebelde, el puntillazo final a aquellos planes de escamotearle al pueblo la victoria a última hora, como se había hecho otras veces"

"Si hay algo que sobra en nuestro país —y no sobra, sino que hace mucha falta—, si hay algo que sobra en nuestros trabajadores es espíritu de combate, espíritu de lucha, espíritu patriótico; voluntad y decisión de pelear, de luchar, de seguir adelante; voluntad y decisión de salvar la Revolución y de salvar el socialismo (...)"

"[...] Pero desde aquí, con tres días de anticipación, quiero expresar nuestra simpatía y solidaridad con los trabajadores de Cuba, y esperamos que ese día se reúnan allí también no solo los trabajadores, sino que se reúna todo el pueblo, porque el día de los trabajadores debe ser el día de todo el pueblo, como el día del campesino debe ser el día de todo el pueblo, como el día de los estudiantes, de los profesionales, de cada uno de los sectores que integran nuestra patria, debe ser el día de todo el pueblo, puesto que esta obra grande que nuestra patria se ha propuesto realizar y que está

“(…) los trabajadores de nuestro país en la actualidad, todos, prácticamente todos los ciudadanos de este país comprendidos en la edad laboral, tienen posibilidades de trabajo; que todos absolutamente los trabajadores de nuestro país están comprendidos en la seguridad social; que todos los trabajadores de nuestro país están comprendidos en los beneficios de los accidentes del trabajo, los beneficios de protección de los accidentes, los beneficios de protección a la maternidad, a la vejez.

“Sobre el trabajo de la organización de pioneros casi no es necesario resaltar su importancia. Ella se expresa por sí misma. Porque es precisamente a esa edad donde todo esfuerzo de educación y de formación es más fecundo. En la medida en que sea exitoso el trabajo con los pioneros, será exitoso el trabajo de la Juventud y será exitoso el trabajo del Partido”.

“Hace falta una lucha infatigable contra las causas que originan la pobreza; hace falta una lucha inconmovible contra el capitalismo, contra el neoliberalismo y contra el imperialismo, hasta el día en que deje de hablarse de miles de millones de seres humanos que pasan hambre, que no tienen escuelas, que no tienen hospitales, que no tienen trabajo, que no tienen techo, que no cuentan con los más elementales medios de vida”.

“Obedecer siempre es duro, obedecer siempre por lo general no nos gusta a los seres humanos y obedecer es un problema de conciencia, un problema de necesidad social, un problema de orden. Y porque tenemos que vivir trabajando en sociedad, y porque no se concibe esa vida sin un orden y sin una disciplina social”.