“Nosotros, los revolucionarios, nuestros profesores, nuestros intelectuales y nuestros hombres de ciencia, tenemos que profundizar en los problemas actuales de nuestro mundo y avizorar lo que viene inexorablemente. Digo que realmente es una tarea de importancia vital, y tenemos que promover esos estudios y esos recursos. Llega mucha información de todas partes, noticias de todas partes, medios de comunicación que se han desatado hasta lo inimaginable y que están configurando un planeta en condiciones muy serias, cosas que pueden apreciarse”.

“La nación cubana está orgullosa de sus intelectuales, artistas, científicos y de todos sus profesionales universitarios (…)”
 

“La Revolución tiene que comprender esa realidad, y por lo tanto debe actuar de manera que todo ese sector de los artistas y de los intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentren que dentro de la Revolución tienen un campo para trabajar y para crear; y que su espíritu creador, aun cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tiene oportunidad y tiene libertad para expresarse”.
 
 

“Este país vivirá, fundamentalmente, de sus producciones intelectuales, aunque no vivirá exclusivamente de eso; vivirá en grado creciente de las producciones intelectuales, de su ciencia, del desarrollo de sus servicios y productos médicos (…)”

“De modo que estudiar la historia y estudiarla a fondo es quizás el instrumento más extraordinario de que dispongamos para trasmitir valores, sentimientos patrióticos, sentimientos revolucionarios, sentimientos heroicos”.

"Creían que nos aplastarían, que nos arrodillaríamos, que nos vencerían, con ese desprecio de que ellos hacen gala cuando miran hacia el sur, hacia los pueblos de América Latina. Y han transcurrido ya unos cuantos años, y en vez de un pueblo arrodillado encuentran cada vez un pueblo más fuerte, cada vez un pueblo más preparado".

“Desde el punto de vista político, vivimos en una época en la que hay y habrá cada vez armas más poderosas que cualquiera de las nacidas de la tecnología: las armas de la moral, la razón y las ideas. Sin ellas ninguna nación es poderosa; con ellas ningún país es débil”.

“Nuestra Revolución, debemos advertirlo bien claramente, no renunciará jamás a sus principios democráticos; nuestra Revolución no renunciará jamás a sus principios humanos, pero nuestra Revolución tampoco renunciará jamás a su propósito de que exista en Cuba justicia social, y por eso hemos concretado bien claro nuestras ideas”.

“Quiérase o no, la humanidad es hoy una sola familia, y todos tendremos el mismo destino. Úsense menos las palabras engañosas y cámbiese de filosofía, si tal filosofía egoísta no ha servido más que para las catástrofes que sufrimos hoy y las peores que sufriremos mañana”.

“La felicidad no la hace el dinero, y es así positivamente, y los hombres que tienen un sentido espiritual de la vida y tienen una concepción filosófica lo saben. Otros ingredientes son los que hacen felices a la familia: el cariño, la tranquilidad, la paz, la seguridad, el respeto, una tradición, un sentimiento, y lo esencial para vivir sin tener que depender de nadie. Esas cosas son las que hacen feliz a la familia y al ser humano”.