“Cuba necesita mucho de los hombres de pensamiento, sobre todo de los hombres de pensamiento claro, no solo hombres que hayan acumulado conocimientos; hombres que pongan sus conocimientos del lado del bien, del lado de la justicia, del lado de la patria, porque vivimos en estos momentos en que el papel del pensamiento es excepcional, porque solo el pensamiento puede guiar a los pueblos en los instantes de grandes transformaciones y en los momentos en que se emprenden grandes empresas como esta que está llevando adelante nuestro pueblo”. 

"El hombre de las hordas podía descubrir algo, ver que un palo era más duro que otro, y lo utilizaba. Este hombre de hoy tiene menos libertad de pensar que el hombre de las hordas primitivas, porque casi todo lo que hace es lo que le han metido en la cabeza, a través de los medios masivos, que haga: “Consume eso, lo otro, lo otro”. Y de la misma forma le introducen hasta el pensamiento político. Con esas armas jamás el hombre podría liberarse. El hombre se va a liberar porque lo están conduciendo a un callejón sin salida y las crisis van a ser cada vez más profundas.

“El conocimiento no solo es una necesidad del pensamiento y de la cultura, sino también es una necesidad revolucionaria de cualquier pueblo conocer su historia y conocer la historia del mundo.”

"La capacidad de pensar no es de una minoría dirigente. ¡Mentira! La capacidad de pensar está en todo el pueblo. Y nosotros pudiéramos buscar todas esas inteligencias. No es necesario que posea un cargo. Está demostrado que una masa grande puede razonar. La sociedad socialista que no se apoya en las masas, fracasa. Que al demagogo se le combata con argumentos; que el revolucionario no ande con timideces. Incluso que el revolucionario se entrene en el arte de discutir y de decir la verdad. "

“El futuro de nuestra patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento, porque precisamente es lo que más estamos sembrando;[…]”

“Las ideas nacen de los conocimientos y de los valores éticos. Una parte importante del problema estaría  resuelta tecnológicamente, la otra hay que cultivarla sin descanso o de lo contrario se impondrán los instintos más primarios.”