"Nunca hemos inculcado odio contra el pueblo norteamericano o contra el ciudadano norteamericano. Siempre hemos achacado la responsabilidad al sistema; en primer lugar al sistema. Tal sistema es muy difícil que produzca buenos gobiernos, con excepción de algunos brillantes estadistas como Roosevelt, en momentos de profunda crisis del capitalismo, auge del fascismo en Europa y grave riesgo de conflicto mundial.

"El pueblo sabe que lo que tenemos, por encima de todo, es honradez; que por el camino aprenderemos a hacer las cosas lo mejor posible, a hacer las cosas escuchando las opiniones de los que saben, poniendo siempre el oído al mandato y al sentimiento de nuestro pueblo".

"En un mundo donde la alianza de Estados Unidos y las potencias capitalistas desarrolladas de Europa, se adueña cada vez más de los recursos y el fruto del trabajo de los pueblos, cualquier ciudadano honesto, sea cual fuere su posición ante el gobierno, se opondría a la intervención militar extranjera en su Patria"

"El Gobierno Revolucionario existe por su absoluta identificación con el pueblo, y el Gobierno Revolucionario existirá mientras sea expresión de la voluntad legítima del pueblo".

"La Revolución nunca impidió las salidas legales del país hacia Estados Unidos o cualquier otro lugar del mundo. Los gobiernos de Estados Unidos, por su parte, siempre estimularon las salidas ilegales. La visa dejó de ser un trámite necesario para ser recibido en Estados Unidos, sin excepción alguna, sin importar siquiera los antecedentes penales, o cualquier hecho delictivo que hubiese cometido; jamás uno solo fue devuelto al país".

“Sobre nosotros pesan responsabilidades muy grandes, porque en manos del Gobierno Revolucionario están sencillamente los destinos del país. Si nosotros nos equivocamos, el país se hunde; solo se salva la Revolución, solo se salva el país, si nosotros sabemos acertar y si con la manera de pensar nuestra o de actuar nuestra, con esa forma correcta de pensar en los problemas verdaderos de la nación y en soluciones definitivas, coinciden con nosotros todos los hombres que tienen alguna responsabilidad con el país”.

“En Nicaragua hay una revolución popular, en primer lugar, una revolución popular cuya fuerza fundamental se basa en los obreros, los campesinos, los estudiantes y las capas medias de la población. Ahora, esa revolución popular dirige el proceso, planifica el proceso, para hacer en cada momento lo que en cada momento deba hacerse”.

“La lucha sandinista logró una gran simpatía y una gran solidaridad internacional; no solo en América Latina, sino en todo el mundo. Esa forma amplia de gobierno que ellos han establecido es sin dudas muy beneficiosa a los efectos de poder seguir contando con el apoyo más amplio en el campo internacional”.

“Cualquier gobierno del mundo está obligado a respetar el derecho a la vida de cualquier nación y del conjunto de todos los pueblos del planeta”.

“Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto a ese derecho; mañana sería demasiado tarde”.