"Una revolución educa, una revolución combate la ignorancia y la incultura, porque en la ignorancia y en la incultura están los pilares sobre los que se sostiene todo el edificio de la mentira, todo el edificio de la miseria, todo el edificio de la explotación."

"Hoy buscamos lo que a nuestro juicio debe ser y será un sistema educacional que se corresponda cada vez más con la igualdad, la justicia plena, la autoestima y las necesidades morales y sociales de los ciudadanos en el modelo de sociedad que el pueblo de Cuba se ha propuesto crear."

“Así que esta ciudad militar la convertiremos en una escuela donde asistan cientos de niños, porque nuestros cuarteles están en el pueblo, ¡nuestra Revolución la defiende el pueblo! ¡Y cuando haya que combatir contra un enemigo extranjero, todo el pueblo estará listo a defenderla!” 

“… ¡Qué pueblo tan extraordinario será este!  ¡Qué pueblo, que sabrá marchar al compás con los demás pueblos del mundo!  ¡Y qué pueblo que, además, ayudará con su ejemplo a muchos otros pueblos que todavía permanecen en el oscurantismo, que todavía permanecen en la ignorancia, que todavía permanecen en la explotación!”

“Debemos proclamar con toda energía que tenemos derecho a respirar aire puro, a beber agua que no esté contaminada…, a alimentarnos y que esos alimentos sean sanos, a que se nos eduque, a que se atienda nuestra salud, a ser menos pobres cuando otros son cada vez más ricos.”

“El capitalismo ha sido incapaz de crear una sociedad racional; ha creado una sociedad llena de contradicciones y de absurdos, llena de paradojas; ha creado una sociedad que todo lo dilapida, los recursos naturales, pero especialmente los recursos humanos; una sociedad que todo lo enajena.”

"Una verdadera cultura de protección y preservación de las escuelas, sus recursos y equipos, debe desarrollarse en niños, maestros, padres, vecinos y todo el pueblo. Nada puede crearse más noble, humano, motivante y beneficioso que una escuela... No permitamos jamás que lo que hoy nos alegra a todos sea mañana, por indolencia o irresponsabilidad, motivo de tristeza y frustración. ¡Cuidemos la obra! ¡Seamos dignos de las hazañas que hemos demostrado ser capaces de realizar!"

“En Cuba, la pesadilla social y humana denunciada en 1953, que dio origen a nuestra lucha, había quedado atrás pocos años después del triunfo de 1959. Pronto no hubo (…) niños desnutridos, descalzos y llenos de parásitos, sin escuelas o maestros aunque fuese debajo de un árbol; ya no se producían entre ellos las muertes masivas por hambre, enfermedades o falta de recursos o de atención médica; los largos meses sin ocupación laboral desaparecieron; no se volvieron a ver hombres y mujeres en las áreas rurales sin trabajo."

“Subestiman la más colosal tarea de la Revolución, su obra educacional,  el cultivo masivo de las inteligencias. Sostienen la necesidad de personas capaces de vivir realizando trabajos simples y rudos. Subestiman los resultados y exageran los gastos en inversiones científicas. O algo peor:  se ignora el valor de los servicios de salud que Cuba presta al mundo, donde en realidad, con modestos recursos, la Revolución desnuda el sistema impuesto por el imperialismo, que carece de personal humano para llevarlo a cabo.”