“Frente a peligros políticos y agresiones procedentes del exterior, jamás se debilitará un átomo nuestra disposición de defender la patria y el socialismo. Por el contrario, meditamos con profundidad y perfeccionamos cada vez más nuestros conceptos sobre la guerra de todo el pueblo, sabiendo que ninguna técnica, por sofisticada que sea podrá vencer jamás al hombre. Unido a esto, la convicción y la conciencia serán cada vez más fuertes. La batalla de ideas, nuestra arma política más poderosa, proseguirá sin tregua”.
“Esto es lo que significa el concepto de la guerra de todo el pueblo, esto es lo que significa el principio de que nuestro pueblo no puede cometer jamás el error de bajar la guardia; de esto se deduce la necesidad de seguir invirtiendo sudor y recursos, y de seguir haciendo sacrificios para fortalecer nuestra defensa”.
“Al hablar de la defensa no debemos olvidar nunca que tenemos que saber defendernos en los dos terrenos: en el terreno militar y en el terreno ideológico. ¡No permitir nunca que se debilite nuestra ideología revolucionaria! ¡No permitir nunca que se debilite nuestra conciencia revolucionaria! Y el enemigo no cesa de trabajar en ese terreno, en la batalla ideológica, en sus campañas contra nuestra patria en el exterior y en sus campañas contra la Revolución en el interior del país.
“Sin defensa no puede haber patria, sin defensa no puede haber independencia, sin defensa no puede haber libertad, sin defensa no puede haber dignidad, sin defensa no puede haber Revolución; y la defensa es algo que no se puede confiar jamás a otros, la defensa es algo que un pueblo solo puede confiar a sí mismo”.
“La guerra de todo el pueblo significa que, para conquistar nuestro territorio y ocupar nuestro suelo, las fuerzas imperiales tendrían que luchar contra millones de personas y tendrían que pagar con cientos de miles e incluso millones de vidas el intento de conquistar nuestra tierra, de aplastar nuestra libertad, nuestra independencia y nuestra Revolución, sin alcanzar a conseguirlo jamás”.
“El concepto de la guerra de todo el pueblo.
“El imperialismo acaba de cometer un monstruoso crimen en Ecuador. Bombas mortíferas fueron lanzadas en la madrugada contra un grupo de hombres y mujeres que, casi sin excepción, dormían. […]
A sangre fría nadie absolutamente tiene derecho a matar. Si aceptamos ese método imperial de guerra y barbarie, bombas yanquis dirigidas por satélites pueden caer sobre cualquier grupo de hombres y mujeres latinoamericanos, en el territorio de cualquier país, haya o no guerra. El hecho de que se produjera en tierra probadamente ecuatoriana es un agravante.”
“¿Ha pensado alguna vez McCain en los Cinco Héroes antiterroristas cubanos que fueron encerrados en prisiones solitarias como las que él dice detestar, obligados a comparecer ante un jurado de La Pequeña Habana por delitos que nunca cometieron, sancionados tres de ellos a una y hasta dos cadenas perpetuas, y los otros dos a 19 y 15 años? ¿Conoce que las autoridades de Estados Unidos recibieron información que pudo impedir la muerte por terrorismo de ciudadanos norteamericanos?
“Cuando la Revolución en Cuba triunfa el Primero de Enero de 1959, casi 15 años después del estallido de las primeras armas nucleares, y proclama una Ley de Reforma Agraria basada en el principio de soberanía nacional, consagrado por la sangre de los millones de combatientes que murieron en aquella guerra, la respuesta de Estados Unidos fue un programa de hechos ilegales y atentados terroristas contra el pueblo cubano, suscritos por el propio presidente de Estados Unido
“La propia Condoleezza Rice tendría que responder algunas preguntas: ¿Cuántos norteamericanos han perdido la vida como consecuencia de bombas enviadas por Cuba? ¿Se ha roto alguna vez un solo ladrillo debido a un artefacto explosivo procedente de nuestro país? ¿Por qué se nos incluye en la grotesca lista de países terroristas, en la que se amenaza añadir arbitrariamente a Venezuela?