“Los revolucionarios, por naturaleza, somos optimistas. No creemos, sin embargo, en la espontaneidad: creemos que la paz, la distensión, la coexistencia civilizada entre los Estados, debemos conquistarlas con nuestra lucha y con nuestra fuerza”.

“Las revoluciones no se hacen por capricho de los hombres, nadie podría decir que el capricho de un grupo de hombres pudiese conducir a un pueblo a una revolución; las revoluciones las hacen las necesidades, y los pueblos no tienen la culpa de las revoluciones; los pueblos las hacen obligados por las necesidades, aunque los que en ellas intervenimos lo hacemos gustosamente”.

“La paz es solo la condición primaria para poder volcar, consecuentemente, los colosales caudales de energía y recursos necesarios para que toda la humanidad, y no solo una parte de ella, pueda vivir en forma honorable, decente y decorosa.”

"La nueva generación está llamada a rectificar y cambiar sin vacilación todo lo que debe ser rectificado y cambiado, y seguir demostrando que el socialismo es también el arte de realizar lo imposible: construir y llevar a cabo la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, y defenderla durante medio siglo de la más poderosa potencia que jamás existió".

"Sin el socialismo Cuba, aunque sin pretenderlo, no se habría convertido en ejemplo para muchas personas en el mundo y en el vocero leal y constante de las causas más justas"

“Nuestra sólida unidad y el carácter de nuestro sistema político, económico y social harán posible la meta que nos proponemos. Ocuparemos ineludiblemente el primer lugar del mundo en el campo de la salud, cuyos nobles y humanos beneficios estarán al alcance de todos nuestros compatriotas en centros de salud que serán de excelencia, sin pagar un solo centavo”.

“(…) veo una hora nueva en Venezuela, pilar inconmovible e inseparable de la historia y el destino de nuestra América. Uno tiene derecho a confiar en la experiencia o en su punto de vista; no porque seamos infalibles ni mucho menos o porque no hayamos cometido errores, sino porque hemos tenido la oportunidad de estudiar en el largo curso de una academia de 40 años de Revolución”.

“La fortuna quiso que Venezuela fuera el país que más luchara por la independencia de este hemisferio. Comenzó por aquí, y contaron con un legendario precursor como Miranda, que llegó a dirigir hasta un ejército francés en campaña, librando batallas famosas que en determinado momento evitaron a la Revolución Francesa una invasión de su territorio”.

“Estados Unidos no cuenta en Venezuela más que con fragmentos de Partidos, hilvanados por el miedo a la Revolución, y groseras apetencias materiales. No podrán acudir al golpe de Estado en Venezuela como hicieron con Allende en Chile y otros países de Nuestra América. Las Fuerzas Armadas de ese hermano país, educadas en el espíritu y el ejemplo del Libertador, que en su seno incubó los jefes que iniciaron el proceso, son promotoras y parte de la Revolución”.

 

“Nuestro pueblo conoce bien las normas que han regido la conducta intachable de nuestra Revolución desde el primer combate y jamás mancillada a lo largo de más de medio siglo. Sabe también que no podrá ser jamás presionado ni chantajeado por los enemigos. Nuestras leyes y normas se cumplirán indefectiblemente”.