“Todos los trabajadores están amparados por la seguridad social. Toda la población tiene derecho a la salud gratuita, aunque sea al trasplante del corazón, a los centros de educación. Eso es el socialismo”.

“La seguridad social abarca al ciento por ciento de los ciudadanos del país”.

“De alguna manera a la seguridad social habrá que ayudarla, porque la seguridad social es algo que cuesta cada vez más caro, y algo de lo cual, incluso, se ha abusado”.

“(…) los trabajadores de nuestro país en la actualidad, todos, prácticamente todos los ciudadanos de este país comprendidos en la edad laboral, tienen posibilidades de trabajo; que todos absolutamente los trabajadores de nuestro país están comprendidos en la seguridad social; que todos los trabajadores de nuestro país están comprendidos en los beneficios de los accidentes del trabajo, los beneficios de protección de los accidentes, los beneficios de protección a la maternidad, a la vejez.

“Constituye una proeza sin precedente en la historia que, aun en estas circunstancias, ni una sola escuela, ni un solo hospital, ni un solo hogar de ancianos, ni un solo círculo infantil, se haya cerrado”.

“Les hemos garantizado la educación a todos los niños del país, la asistencia médica, la seguridad social, aun en medio de la guerra económica (…) sin embargo, no hemos cerrado una sola escuela, un solo hospital, un solo policlínico; no hemos cerrado un solo círculo infantil, un solo hogar de ancianos. ¿Cómo lo hemos hecho? Con grandes sacrificios y repartiendo lo que tenemos entre todos, queriendo multiplicar los peces y los panes con nuestro esfuerzo y con nuestro trabajo”.

 

“La seguridad social alcanza al total de los trabajadores del país, al ciento por ciento, y, desde luego, una de las obligaciones más sagradas del Estado es lo relacionado con las pensiones, las jubilaciones y las demás prestaciones de la seguridad social que incluye a núcleos de familia necesitados”.

“(…) el embargo es una palabra piadosa, el bloqueo se acerca más, no es ni embargo ni bloqueo, es una guerra económica contra nuestro país, que no se le permite comprar una aspirina, no se le permite comprar un citostático, no se le permite comprar en Estados Unidos una medicina que pueda salvar vidas, y este es uno de los países más avanzados en las investigaciones médicas”.

“Cuando hablamos de la superación de los miles de profesores de ciencias médicas, estamos hablando también de la superación de nuestra asistencia médica. En ese doble sentido tiene una enorme importancia la superación de los profesores. Como también tenemos que preocuparnos mucho en el futuro por la superación de los médicos aunque no sean profesores, y tendremos que establecer sistemas de perfeccionamiento para nuestros médicos. Es imprescindible, porque la medicina evoluciona constantemente, y no se puede estar al día en la medicina sin un estudio constante, sin una superación constante.

“Para estudiar medicina hay que escoger a los mejores entre nuestros estudiantes, los de mejores cualidades intelectuales, académicas, políticas y morales, sí, políticas y morales. (…) Es decir, para ser médico se requiere una sensibilidad exquisita, una gran calidad humana, gran capacidad intelectual y una moral a toda prueba”.